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Cuestión de dedos: la mecanografía, esa gran olvidada.

12 Mar

Como diría el refranero español, hoy vamos a poner una pica en Flandes y es que os vamos a hablar de una materia que actualmente está muy olvidada y que precisamente por los derroteros por los que avanza nuestra sociedad tendría que ser de candente actualidad. Bueno, tal vez me he pasado un poco con eso de candente, pero que tendría que tenerse más en cuenta de lo que se tiene, eso sin dudarlo. Estamos hablando nada más y nada menos que de nuestra ancestral, mohosa y polvorienta mecanografía, esa gran olvidada.

A lo largo de mi carrera académico/profesional una ha tenido que hacer toda una serie de estudios que o bien fueron interesantísimos o bien unos auténticos tostones. También estos estudios se pueden medir según el grado de utilidad posterior, algunos fueron ultra provechosos y otros lo justo para tener el titulín que te daba puntos para lo que fuera. No siempre el grado de disfrute durante su estudio y el provecho que luego he sacado de ellos han ido de la mano. La mecanografía fue uno de ellos.

En casa de mis padres había una máquina de escribir, una de esas mastodónticas de hierro fundido y esmaltadas en negro mate, una máquina de esas que sale en las redacciones de los periódicos o en las oficinas de los detectives privados de las pelis de blanco y negro de los años treinta. Era una Hispano Olivetti M-40, una preciosidad de máquina. Mi padre se la compró hacía lustros a un señor que tenía una academia de mecanografía. Mi padre cuando llegó de Francia a Mallorca con quince años tuvo que aprender el idioma y sacarse los estudios en horario nocturno, por el día ayudaba en los ultramarinos que tenían mis abuelos. Mi padre siempre fue de esos que creía que con estudios se podía llegar a algo y que mejor tenerlos y emplearlos cuando fuera tu momento que no quedarte sin momento porque no los tenías. Así que mi padre cuando hubo acabado el bachillerato se empezó a sacar cursos de contabilidad, taquigrafía, inglés y mecanografía entre otros. Años después ese esfuerzo se vería compensado, pero entonces aún no lo tenía claro y él mismo se pagaba esos estudios con el dinero que podía ahorrar, que no era mucho. Supongo que el comprarse esa máquina entonces le supuso un esfuerzo titánico. Aprovechó cuando el señor que le enseñó renovaba máquinas. Este señor le había cogido cariño y le seleccionó la mejor del lote y se la dejó, no recuerdo por que precio me dijo. Así que una de las aficiones de mi niñez fue aporrear esa máquina e ir jugando a que era una intrépida reportera, secretaria, novelista, aventurera, profesora o cualquier cosa en el que el uso de la máquina tuviera algo que ver. ¿Qué niño hubiera podido resistirse a ello?

Un día mi padre me sacó su antiguo manual de mecanografía. Debía pensar que aprovechando la fetichista atracción que la máquina ejercía sobre mis deditos era una buena forma de conseguir que aprendiera a manejarla. Pero aquí se equivocó. No se le puede dar a una niña de diez años un manual amarillento y polvoriento del año catapúm chimpúm diciéndole  “ahora léete esto y ponlo en práctica”. Porque sinceramente, la chispa que tenía el ser era una intrépida reportera, secretaria, novelista, aventurera, profesora o cualquier cosa en el que el uso de la máquina tuviera algo que ver, perdía de golpe todo su encanto. Así y todo, una era por esa época una niña buena que no quería defraudar a su papá, amén que en ocasiones se me sentaba al lado para ver los progresos que había hecho su niñita. Desde entonces mis visitas a la máquina tenían dos momentos, el coñazo del qwert poiuy y los divertidos de redacción y desenfreno sin límites. Con el tiempo,  fui desarrollando una cierta soltura que me permitió escribir con bastantes dedos, no todos, pero sí con más de dos dedos.

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Todo esto me fue de gran provecho cuando fui a la facultad, porque allí nos hicieron hacer diversos trabajos. En esa época, cuando yo era universitaria, los ordenadores personales no estaban al alcance de todos. Unos pocos/as privilegiados tuvieron alguno en los dos últimos años, pero en esa época los trabajos se hacían en máquina de escribir y luego si querías quedarte con una copia o bien ibas a la imprenta y lo fotocopiabas o bien hacías una copia en papel carbón cuando los tecleabas.

Cuando acabé la facultad estuve trabajando unas cuantas temporadas en archivos municipales, pero eso me cansaba. Era un trabajo poco estable que suponía un gran desplazamiento cada día y tampoco es que estuviera tan bien pagado. Cuando acabábamos las campañas de archivos teníamos que hacer un inventario y ese inventario, evidentemente, aunque la administración ya tuviera ordenadores, era hecho en máquina de escribir. Vamos, que me pegué unas palizas de máquina impresionantes, además de las palizas de coche. Por ese motivo, cuando ya llevaba hechas dos campañas de archivos y tres archivos ordenados a mis espaldas, decidí que quería buscar otro trabajo. Aprovechando un cursillo del INEM tuve que hacer unas prácticas, a mí me tocó en el departamento de personal del Ayuntamiento de Palma. Allí conocí a un señor que preparaba para los exámenes de auxiliar administrativo. Me pareció un cambio interesante. No es que de auxiliar se pudiera sacar mucho jugo a mis cinco años de carrera, pero como decía mi padre es una forma de tener algo fijo y luego ya te dedicarás a ir buscando algo mejor. De esta forma, sin comerlo ni beberlo, entré en el mundo del sistema funcionarial y de las oposiciones. Empecé como auxiliar administrativa chusquera interina y con el tiempo y tras siete oposiciones he acabado de técnico de biblioteca, así que también tengo un master en preparar oposiciones y espero no tener que hacer nunca un post-grado, para mí se han acabado a ser posible para siempre.

Las primeras oposiciones a las que me presenté y que al final me suspendieron en el último examen fueron las de auxiliar del Ayuntamiento de Palma. En ellas una de las pruebas más temidas era precisamente la primera de todas. Señoras y señores, el Ayuntamiento de Palma tenía (desconozco si aún la tiene) una prueba de mecanografía en la que te exigían un mínimo de 250 pulsaciones por minuto.  Esta era la primera prueba y eran excluyentes, así que uno ya podía ir bien preparado en derecho administrativo, informática, catalán o taquigrafía (esta última no era obligatoria pero daba puntos) que si no pasabas la máquina ya no te examinabas de las demás. Como os he dicho, yo no lo hacía del todo mal, empleaba ambas manos y bastantes dedos de cada mano, tenía mi velocidad y muchos años de experiencia, pero reconozcámoslo, no daba la talla para afrontar un examen de ese calibre. Así que mi padre me llevó a la academia donde él había estudiado de joven, que ya no regentaba ese señor sino su hija y su nieta.

La hija era una señora espigada con la espalda muy tiesa como si se hubiera tragado un palo, pelo blanco inmaculado de peluquería y laca, gafas de metal dorado y unos joyámenes de bisutería con collares, pulseras, pendientes y anillotes de cualquier forma y estilo menos discretos. La hija era más normalita, no tenía ni el glamour ni la vetustez de la madre, sinceramente, no la recuerdo, pero es que uno tenía que ser muy especial para destacar al lado de esa mater.

La academia bien podría haber sido la misma que en tiempos de mi padre, salvo porque las máquinas eran más modernitas y tenían una pantalla en cada cubículo. Estaba situada en pleno casco antiguo, en una bocacalle estrechita y sombría de una de las avenidas principales. Concretamente en un entresuelo poco señalado y con una escaleras también estrechas y oscuras. Los sábados por la mañana, madrugaba bien prontito porque a las ocho tenía mi clase. Daba dos seguidas porque el resto de días no podía ir. La academia era una gran sala que si no fuera por los fluorescentes del techo hubiera sido también lúgubre y oscura como el resto de decorado que la rodeaba. Había un montón de filas con unos cubículos numerados como si fuera para telefonistas de pelis de blanco y negro. El mueble era de madera maciza en color roble viejo oscurecido, pulido y brillante por el paso de los años, daba gusto acariciarlo, tenía ese tacto especial que sólo se consigue tras muchos años de roce. En un lateral, separando la zona de máquinas de la zona de” las señoras”, había una enorme estantería también vetusta y con solera, con columnas entorsilladas. En ella un modelo de cada una de las máquinas que habían pasado durante años por esa dependencia, junto con los antiguos manuales y otros objetos decorativos dignos del más preciado de los anticuarios. A mí esa estantería me tenía enamorada, era una auténtica pasada y me gustaba mirarla cuando pasaba a su lado. Luego nos sentamos y descubrí, pese a mi arrogancia inicial que creía que yo debía saber mucho, que no sabía tanto como creía. Más bien tenía que olvidar lo aprendido y volver a empezar desde un principio. Así que durante semanas los ejercicios de qwert poiuy volvieron a serme demasiado habituales. Estos ejercicios aparecían en la pantalla que teníamos delante, así evitábamos mirar el teclado y más tarde aprendí a transcribir directamente un texto mirando única y exclusivamente el texto. Cuando los ejercicios de qwert poiuy acabaron, empezamos con las frases con signos de interrogación, de exclamación, frases con cifras, con decimales, con tabulaciones… luego llegaron los textos. Soporíferos como ellos solos, aburridos para cualquier chica de veinticinco años un sábado por la mañana. Recuerdo especialmente uno que les encantaba ponerte, se trataba de “un tratado” sobre el coral. Empezaba describiendo al coral, dándonos un montón de datos sobre su crecimiento, su reproducción, la formación de las islas coralinas y las barreras de coral. ¡Cielos! Jamás creí que el coral pudiera llegar a ser tan tremendamente aburrido y que llegaría a traumatizarme de esa forma. Desde entonces no he visto de la misma forma al coral y cuando años más tarde pude ver un documental sobre él, los del National Geographic no dijeron nada nuevo que no supieran las dos dueñas estiradas de la academia de mecanografía. Eso sí, diremos a favor del National Geographic que su coral era más llamativo, más vistoso, con más colorines y menos estresante para mis neuronas y mis deditos.

De esta forma fue como esta que os escribe alcanzó la soltura de más de 250 pulsaciones por minuto. Me presenté al examen con mi Olivetti M-40 de dieciséis kilos y medio (la pesé en la báscula) había tenido que construirme un artilugio para transportarla y subir escaleras con ella, porque sinceramente, la máquina de mi padre era de todo menos liviana y portátil. Que decir que los examinadores fliparon en colorines cuando la vieron, aunque algo menos que el señor al que la había llevado antes para que le hiciera la puesta a punto y que me recomendó la hija de la señora estirada. El pobre hombre casi le da algo cuando me vio entrar con ella. Hacía años que no veía una de esas y se emocionó mucho. Es un honor volver a tener una, casi pagaría para ponértela a punto. Pero no fue así, y quien tuvo que pagar fui yo, pero tengo que decir que hizo un trabajo excelente, nunca había ido tan fina y tan rápida.

El examen de mecanografía del Ayuntamiento no es comparable a ningún examen de máquina de la academia. Allí nos pusieron en unas mesas larguísimas, no individuales. Era algo así como las mesas de los convites de boda cuando la sala se dispone en forma de “U”. Nos dieron un papel del revés y a la que te decían “un, dos, tres”, girabas la hoja y te ponías a teclear como alma que lleva el diablo. Antes del examen el silencio es atronador. Después del “tres” el ruido es atronador. Algo que te despista mucho y te deja desorientada. De golpe con el teclear de las nueve o diez máquinas que cabían en cada fila las mesas empezaron a temblar y las máquinas a moverse, con lo que había un momento en que tenías que pararte para volver a colocar la máquina y seguir porque había girado casi noventa grados. Mi Olivetti con sus dieciséis kilos y pico fue de las que menos se tuvieron que recolocar, pero las auténticas portátiles de maletín o las que habían sido alquiladas a propósito para la prueba fueron objeto de múltiples recolocaciones, con el problema que eso acarrea a las ya difíciles 250 pulsaciones. Un auténtico infierno. Al final no aprobé esas opciones. Aprobé otras en otro sitio, también de auxiliar, y el saber escribir a máquina me ha servido mucho en mi vida laboral, pero mucho, mucho, mucho.

Si hoy en día alguien me preguntara cual ha sido el curso que más te ha aburrido no tendría muy claro si se lleva el primer premio los de latín o la mecanografía. Si alguien me pregunta cual ha sido el que más provecho he sacado, sin duda y sin pensarlo diría que de largo el de mecanografía.

Hace unos días una de las clientas de la biblioteca me confesó que cuando oye que me pongo a teclear a toda le doy una envidia enorme. Ella está haciendo la tesis y es de esas personas (como muchas, no nos engañemos), que tan sólo teclea con dos dedos y claro, se da algo de prisa, pero comparándose conmigo, pues como que es frustrante. Me hizo gracia porque nunca nadie me lo había comentado, pero unos días después otra clienta me hizo exactamente el mismo comentario. Entonces pensé (porque como para mí lo de escribir con cinco dedos, sin mirar la pantalla y a toda ostia es lo más normal del mundo) que era curioso que precisamente en la era de la informática que estamos viviendo, en la que se usa más el teclado que el bolígrafo y en el que uno se pasa gran parte de su vida aporreando el ordenador (además del móvil que para eso sí que se hacen servir dos dedos, aunque no los mismos que con el teclado) Pues eso, que resultaba curioso que la gente no aprendiera algo de mecanografía para poder sacar más provecho y tener que dedicar mucho menos tiempo para escribir una simple hoja o como en este caso tres hojas y un cuarto. Está visto que con eso de ir lanzada cuando una escribe me salen unas entradas larguísimas… será cuestión de volver a teclear con dos dedos para ver si algún día consigo que me salga una entrada más modosita, que está visto que no hay forma.

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De mis bodas

5 Feb

Antes de empezar abriré un pequeño paréntesis, tranquila Mari, no, de momento no me he casado de extranjis con tu hijo sin decíroslos, cerramos paréntesis y seguimos.

Hace unos días Mamimellis nos contó en un post como la habían invitado a una boda de una prima a la cual prácticamente ni ha visto en su vida y lo que opinaba ella de las bodas. Me hizo gracia porque hace unas semanas que nos anunciaron que para finales de agosto tenemos boda en Burgos y lo más seguro es que estemos invitados. En nuestro caso al menos la novia es algo más conocida. También es una prima de mi pareja, aunque en este caso se han visto y hablado más que un par de veces en su vida. Pero por otro lado tengo que confesar que lo de ir de boda a finales de Agosto que es cuando peor lo tengo y que tendré que llevarme a la familia en pleno y que Terremoto odia las bodas y tendremos que pagar cuatro pasajes, más el hotel, más el coche, más los trajes (que la boda del  hermano de esta chica no fue precisamente una boda sencillita) y luego el regalo y nuevamente el traslado y el sol y el calor y que en Burgos en agosto hace más calorcillo que en Mallorca (que ya hace)… pues sinceramente, me da una pereza impresionante, aparte que no sé cómo lo voy a tener en la cuestión días libres y niños libres.  Ya veremos. Así que entiendo perfectamente a Mamimellis.

No obstante, los comentarios que hacía Mamimelli sobre las meras representaciones y teatrillos en las que se convierten a veces las bodas o como le gustaban a ella, me recordaron un poco a mis bodas. Porque señores, yo he tenido en cierta manera dos bodas, aunque sólo vale una de ellas.

La primera, la oficial, fue por la iglesia con mi ex. Entonces yo tenía veintiocho años y gozaba de una esbelta figura. El salir de casa sin pasar por la vicaría era algo impensable e innegociable para mi madre. Por mi parte no había ningún problema ético en ello. Por parte de mi pareja era otra historia,  lo de la iglesia le sobraba y a su madre también, pero su padre prefería el modo tradicional eclesiástico. Así que buscamos una iglesia que nos gustó. Era muy bonita, estaba en un lugar tranquilo, fácil de llegar y con una gran zona de parking al lado. Tenía un altar precioso que me enamoró sólo verlo,  lleno de mosaicos dorados preciosos. Tengo que confesar que los mosaicos bizantinos me chiflan, así que en ese aspecto la iglesia era magnífica.  El cura nos empezó a hablar de no sé qué de un cursillo matrimonial que se suponía tendríamos que hacer durante no sé cuántas semanas. Entonces por pura casualidad mi ex se fijó en una inscripción en latín que había en la parte alta y rodeaba toda la nave central. Aún no me explico porque le dio por traducirlo en voz alta, supongo que para no oír al cura (ya os he dicho que él era bastante anti-iglesia y anti-curas) de hecho ha sido la única vez que le he oído traducir algo del latín…, de hecho, ni sabía que supiera latín… y mucho menos traducir algo. El cura cuando oyó eso se cómo emocionó y yo me sorprendí. Así que le cura decidió por las buenas que si alguien era capaz de entender algo en latín y sobre todo si ese texto estaba en su iglesia, debíamos ser unos buenos cristianos. Por lo tanto no necesitábamos ese, hasta hace apenas unos segundos, necesario e imprescindible cursillo prematrimonial. No recuerdo que debía decir esa frase, pero estaba visto que era la sinopsis perfectamente conjuntada de la esencia de unos cursos matrimoniales comprimidos en una sentencia. Así que una vez solventado el asunto iglesia, centramos nuestros esfuerzos en encontrar un buen restaurante, organizar todos los invitados (que no es moco de pavo), buscar vestidos, fotógrafo y montar el viaje de novios.

Si creíamos que el tema iglesia estaba solventado era que en eso de las bodas éramos novatos. La organización de la iglesia tuvo anexionado unos cuantos problemillas. No fueron muy complicados, pero sí curiosos. Por ejemplo, le propuse al cura si podíamos escribir nosotros las peticiones de la boda y se mosqueó un poco y me dijo que siempre que no pusiera que eso era así hasta que nos divorciáramos… Yo no sé qué había visto ese señor para decir eso… pero bueno… Le propuse también si un amigo de mi padre que sabía tocar el órgano podía hacerlo y me dijo que él lo tenía todo controlado y nadie tocaba el órgano. La sorpresa fue el día de la boda que en el mismo altar tenía empotrado un mando con el cual controlaba el aparato de música de la sacristía que ya tenía preseleccionadas las músicas e himnos de cada momento… eso sorprendió a todos. Pero el problema más curioso y casi apocalíptico, fue debido a la “decoración” del altar.

Resulta que nosotros nos casábamos dieciocho días antes de que empezara Pascua. Unos cuantos días antes de la boda fui por la iglesia y me encontré todo el altar lleno de damascos morados. En el altar había un crucifijo exento con un Cristo precioso y detrás de él había montado todo un teatro en plan lúgubre que no era precisamente discreto. A mi madre casi le da un sincope cuando vio aquello. Eso de que su hija se casara con el altar morado le daba mal yu-yu. Además para montar el teatrillo de detrás del crucifijo había quitado las cortinas de la puerta de entrada. Nos quedamos las dos patidifusas y le pedí a a que venía eso, y lo más importante para evitar que mi madre estallara cual Vesubio, si eso lo habría quitado el día de la boda. Me dijo que todo ese escenario era porque faltaba poco para Pascua y que no pensaba quitar nada y mucho menos el crucifijo, que a ver si teníamos algo en contra del crucifijo. Le contesté que evidentemente, contra el crucifijo no teníamos nada, pero que sí lo tenía contra todo ese tinglado morado de fondo en plan pantalla de cinemascope enlutada. Mi madre llegó descolocada a casa y entre espantos y sollozos se lo contó todo a mi padre. Mi padre tenía un amigo (que era el único de sus amigos que había invitado a la boda porque nos conocíamos desde hacía mucho tiempo y le tenía a él y a su mujer un cariño muy especial), este señor era el sacristán de la iglesia de San Miguel de Palma. Nos contó que eso se ponía pero quince días antes, no veinte antes. Así que tuve que ir otra vez a la iglesia con este señor para que me ayudara a “negociara” con el cura el asunto en cuestión. El párroco ante la evidencia y los argumentos expuestos por alguien que se conocía muy bien todo el tema, aceptó quitar toda la pantalla de cine de luto y devolver las cortinas granates a su sitio para el día de la boda. Después podía volver a montar lo que quisiera.

El día antes de la boda me pasé por allí para comprobar como estaba todo y evitar que a mi madre le diera un aneurisma cuando entrara en la iglesia. Todo estaba normal, como la vimos la primera vez que la visitamos.  La florista la estaba decorando y debajo del “polémico” Crucifijo había puesto un pomo de flores blancas y amarillas, como el resto de flores que decoraron todo el altar. Al párroco o bien le debió gustar ese gesto,  o bien  no debió  haberse tomado muy mal lo de los damascos, porque, me sorprendió pidiéndome que entrara con él a la vicaría. Abrió los armarios y me dijo que podía elegir la casulla con la que oficiaría la misa, la que yo quisiera. Elegí una verde y dorada. No tengo muy claro si es que había aceptado bien las críticas o es que no deseaba ir a cambiarse de casulla a toda leche  cuando yo estuviera haciendo el paseíllo del brazo de mi padre. No me imagino a mí misma pidiéndole al cura que se pusiera firmes para pasar revista antes de que entráramos dentro, pero bueno. Lo que no tengo tan claro es si él sí se lo había imaginado.

Que os voy a contar, que una boda puede llegar a ser  es un lio impresionante, eso no es ninguna novedad. Yo tenía clarísimo como quería el traje. Color marfil o crema,  sin lentejuelas, escote barca, manga larga, ceñido a la cintura y con forma de punta delante y una falda con mucho vuelo pero poca cola. Que queréis, eran muchos años de estar mirando los mostradores de las tiendas. También tenía claro que no iba a gastarme todos mis ahorros en un vestido que sólo llevaría unas horas. Así que me había establecido un precio máximo que no pensaba sobrepasar. Cada vez que entraba en una tienda les decía lo que quería y las pobres dependientas me sacaban lo más parecido. Si alguna no lo tenía se me quejaba en plan “hay chica es que si lo tienes tan claro no me dejas elegir lo que a mí me gusta” … pero bueno, pardiez. ¿Quién creía esta que se iba a casar, ella o yo?

Al final encontré un vestido que no era exactamente como me había imaginado pero que me gustó mucho y dicho sea de paso me quedaba como un guante. Desde pequeña me ha gustado siempre mirar los mostradores de las tiendas de novia. Aún hoy en día me gusta. No sé, tengo una debilidad por los trajes largos y glamorosos, aunque luego vaya por la vida con zapatillas de estar por casa y batín bien calentito. Una condición que había puesto es que no quería un vestido blanco, lo quería color marfil, y así fue. Pero a la larga eso fue un problema. El fotógrafo no compartía conmigo la opinión de que la novia pudiera ir de otro color que no fuera el blanco virginal, puro e inmaculado. Como a él le gustaban los trajes blancos, no sé qué demonios hizo con la regulación de la luz. Así que en nuestro reportaje de bodas, yo tengo un traje blanco nuclear; mi pelo sale prácticamente negro; el altar de la iglesia y sus mosaicos dorados casi no se ven; de mi pareja solo se ve la cabeza, las manos y la parte del cuello y puños de la camisa blanca, el resto de su traje quedaba absorbido por la luz negra que imperaba a nuestro alrededor. Era algo así como el hombre invisible pero al revés. Cuando las vi casi me tienen que sujetar porque a puntito estuve de emular al mismísimo Conde Drácula saltando sobre el mostrador cual vampira despiadada en dirección al retratista, después de estar un par de centénios sin un chupito de sangre que llevarse a los colmillos. El fotógrafo fue un fracaso y eso que había hecho a una amiga nuestra un reportaje precioso… por cierto… después de nuestra boda nos confesó de uno de sus mejores reportajes había sido el de nuestra amiga S. y que creía que nunca sería capaz de superarlo.  Grrrrrr…. ¡¡¡Con patatas!!!, me lo como con patatas. En fin que gracias a las fotos de los amigos tengo alguna fotica del altar enterito y de nosotros dos tal y como éramos y con J.A. con el vestido entero. También gracias a los amigos tengo alguna foto de grupos, porque cuando se lo pedí, se negó a hacerlas aludiendo a que eso salía en el video. Mientras, estaba a la poltrona en la mesa  apurando con deleite una copa de licor en una mano y disfrutando de un puro habano de los que le había dado mi prima en la otra, fumándoselo con un arte y una tranquilidad digna de la Sara Montiel y su fumando espero. Así que señores, si queréis tener fotos de grupo, no le deis un puro al fotógrafo hasta que haya acabado el reportaje, que luego tendréis que ir por la vida parando la imagen del video en la pantalla de la tele y flashearla con la esperanza de que no se note el pixelado ni los brillos y reflejos y salga algo decente que regalar a las tías casadas y a las tías solteras y a las tías viudas de la familia, porque luego todas las tías quieren una foto con los novios, aunque no se hayan hecho ninguna foto con los novios.

Mi boda fue relativamente hogareña, ochenta invitados incluidos los cuatro fotógrafos, porque no dieron ni golpe pero se presentaron cuatro, dos para el video y dos para las fotos  y se quedaron a comer como cualquiera. Como mi familia era muy pequeña y la de mi pareja venían todos de la península y sólo vinieron unos pocos, pues nuestros padres invitaron o mejor dicho, nos obligaron a invitar a todo quisqui que tuviera algún lazo familiar con cualquiera de los dos. Aún recuerdo el día en el que fuimos a invitar a la prima solterona de mi madre, una mujer alocada y excéntrica pero muy divertida, que se había pasado la vida rechazando pretendientes diciendo que este no me gusta y este tampoco y al final cuando todos los mozos del pueblo habían casado le empezó a dar la tabarra a mi madre para que le buscara algún amigo de mi padre que le rondara por sus amores. La prima era una mujer muy maja, pero entiendo que se quedara para vestir santos, porque es una de las personas más habladoras que he conocido en toda mi vida, y he conocido unas cuantas. Cuando teníamos que ir a verla a su casa, mi ex me preguntó que de que se podía hablar con ella y de que no. Recuerdo que le dije, “no te preocupes, basta que le digas hola, al cabo de una hora le des el sobre y una hora después le digas adiós, el resto lo pondrá ella sola”. Mi ex se burló de mí y me tachó de exagerada, pero cuando salimos de su casa tuvo que darme la razón. Como si yo fuera por la vida inventándome trolas.

Una mañana mientras estaba en el trabajo mi ex me llamó. Me preguntó que le confirmara el menú y a medida que se lo decía él lo iba repitiendo. Oí al otro lado de la línea unos cuchicheos y un poco después me comunicó que dos chicas de su trabajo le habían dicho que querían ir a la boda si el menú les gustaba. Como les había gustado se habían auto invitado así por las buenas y por su cara bonita, ellas y sus parejas. Lo alucinante del caso es que precisamente esas chicas y nosotros no teníamos ningún tipo de relación. Es más, no es que precisamente no tuviéramos ningún tipo de relación, sino que no nos tragábamos demasiado. Así que de esta forma tan poco ortodoxa y porque una tiene buen gusto a la hora de elegir menús, se nos apuntaron cuatro extras más que acabaron de redondear el cupo final. Supongo que o bien estaban muy desesperadas por estrenar algún modelito o bien les encantaba ir de bodas o bien tenían morriña de lloriqueos o posiblemente, lo más seguro, querían cotillear de primera mano para luego largarlo todo cuando estuviéramos de viaje… quien sabe.  Hay gente que elude bodas y otros que está desesperados por ir, cosas de la vida.

Así que el día de la boda estaban todos allí y como en toda boda siempre hay alguien que tiene que dar la nota. En este caso fue por ambas partes. Por la mía fue una amiga que es un encanto pero que al menos en esa época tenía un concepto del combinado de prendas algo dudoso. Hay que decir que con el tiempo ha mejorado y hoy en día combina con muy buen criterio su fondo de armario. Pero entonces, ese criterio estaba en fase embrionaria, así que se presentó con las uñas pintadas de naranja, un vestido negro de lentejuelas muy corto, medias doradas pero doradas doradas, manoletinas  también muy doradas, chaquetilla de cuero negro en plan motera con hebillas plateadas y flores de primera comunión prendidas en el pelo con horquillas negras cuando su pelo era rubio. Sabemos a ciencia cierta que eran florecitas de traje de comunión porque ella misma nos contó que había ido a comprarlas la semana anterior porque eso de que un recogido a secas no la acababa de convencer.  La otra fue una tía de mi ex que es maestra y se presentó con un sombrerito rojo muy parecido a una muñeca de porcelana vestida de colegiala inglesa que tengo en casa, y que todos los que no sabían su nombre se referían a ella como la señora del sombrerito rojo. Finalmente la guinda la puso un primo de mi ex que no sé muy bien porque iba con traje y calcetines de deporte de esos con tres rayas arriba en rojo y azul, un justo igualitos igualitos que los que lleva Bob Esponja.  Todo transcurrió sin demasiados incidentes, al menos no excesivamente destacables, lo cual fue de agradecer.

La otra boda no necesitó tantos preparativos, es más ni siquiera sabíamos unos minutos antes de que tendríamos una boda. Fue algo que salió sin más. Mi pareja, el papá de Tsunami , y yo llevábamos ya bastante tiempo saliendo. Nos veíamos a ratos cuando yo podía acercarme un fin de semana rápido a Barcelona y luego estábamos no sabíamos cuánto tiempo a volver a vernos. Ya teníamos bastante claro que deseábamos vivir algún día juntos, o al menos era algo que teníamos bastante en cuenta. Mi pareja estaba acabando la carrera y haciendo el proyecto de final de carrera, por eso aún no habíamos formalizado geográficamente hablando nuestra relación. Fue un fin de semana. No recuerdo ni qué día ni qué mes. Tampoco recuerdo exactamente de qué año. Es curioso pero si alguien me pidiera una fecha no podría darla, sólo recuerdo el momento. Era uno de esos fines de semana que había ido a Barcelona. Eran nuestros momentos de festejo, simplemente nos pasábamos todo el tiempo y disfrutábamos del momento. Barcelona es una ciudad preciosa para pasear tranquilamente sin más.

Ese día habíamos ido por la zona del puerto y estábamos en el Maremagnum.  Habíamos estado mirando las olas y nos habíamos sentado hablando y haciendo planes o salvando al mundo, quien sabe de qué hablábamos en ese momento. Era un día soleado pero debía ser otoño o invierno porque llevábamos cazadora. Recuerdo que me la quité porque hacía calor. Me encantaba sentir como el sol me envolvía, y el aire del mar era salado y profundo y allí a lo lejos estaba mi isla y las gaviotas volaban y graznaban. El pantalán estaba repleto de turistas y otros menos turistas que habían salido de la zona del acuario y de los cines. Íbamos paseando tranquilos dispuestos a buscar un sitio donde comer. Entonces unos veleros grandes entraban en la zona de amarre. Delante de nosotros había un puente que se levantó para que los barcos entraran. Entonces un montón de turistas se fueron parando y acabamos formando un buen grupo mientras esperábamos que el puente se levantara y los veleros entraran. Recuerdo que nos pusimos en un rincón, un pelín apartados de todos, si es que uno se podía apartar un poco.

Entonces fue cuando ocurrió. No sé muy bien cómo fue, pero allí estábamos juntos, mirando el mar y el cielo y las aves y viendo como entraban los veleros y nos miramos a los ojos. Entonces pasamos de todos los turistas que nos rodeaban y sólo estábamos nosotros y el sol como cúpula. Entonces no sé muy bien cómo fue, allí bajo el sol, nos prometimos amor para el resto de nuestras vidas. Las gaviotas fueron nuestros testigos y el mecer del oleaje nuestra marcha nupcial. En aquel momento mi pareja fue mi hombre y yo fui su mujer y nos besamos. Sabíamos que el futuro no iba a ser fácil, sabíamos que posiblemente tendríamos muchas dificultades, pero eso no nos paraba. Finalmente, la magia del momento desapareció cuando los veleros hubieron entrado y el puente se bajó y todos los turistas se empezaban a mover en masa hacia delante. Allí acabo nuestra ceremonia. Nuestra boda particular que no fue legalizada, ni firmada, ni fotografiada, pero que para nosotros dos valía incluso más que cualquier otra, porque había sido sincera, sin prepararla ni montarla, había surgido porque sí, de la nada, de nuestro interior. Desde ese día, aunque no lo esté, me he sentido casada con R.

Resulta curioso después de haberos contado esto que cuando R. se vino al fin a vivir con Terremoto y conmigo, una de las cosas que le dije fue “puedes casarte con quien quieras, menos conmigo, eso está prohibido” ya me había bastado en su momento con la primera boda, la legal. Ahora  llevamos nueve años viviendo en perfecto concubinato y hemos tenido un hijo juntos, Tsunami. De momento ninguno de los dos se ha planteado formalizar papeles. No sé, quien sabe, igual dentro de unos cuantos años nos da una néura y sorprendemos a todos, aunque difícilmente creo que cualquier ceremonia pueda superar aquella boda improvisada que tuvimos en el puerto de Barcelona cuando unos barcos entraban en el pantalán, el sol brillaba y la brisa marina nos cantaba.

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Un pedacito de blogoesfera se va apagando… ¿o no?

31 Ene

No se que pasa en la blogoesfera, últimamente se va apagando. Hoy estamos también un poco de luto, nuestra querida Terapeuta Temprana ha colgado el letrero de cerrado de momento. No ha dicho que sea definitivo, pero sí que es cierto que durante bastante tiempo su voz tan sólo pertenecerá a sus niños, a sus compañeras, a sus familiares y como no, a su medio limón.
Unas cuantas veces he contado que abrí este blog porque unas cuantas blogueras me animaron y me dijeron que con lo que a veces largaba en algún comentario debería aprovecharlo para hacer un post y montar mi propio terruñito internáutico. Reconozco que empecé muy ilusionada y muy animada y creo que he intentado sacar temas que me interesan y que espero interesasen a los demás. También es cierto que este blog ha servido para que la abu esté un poco más al día con algunas cosas que hace nuestro Tsunami y desde este punto de vista este blog ha cumplido con el cometido por el que fue creado, disfrutar, compartir y contar cosas a la abu.
Es cierto que uno no se mete en el embolado de montar todo un blog y currarse unas entradas, en mi caso reconozco que larguísimas muchas veces, si no es para disfrutar, para interactuar y para aportar y que te aporten algo. Pero últimamente, desde hace medio año más o menos, muchos de los blogs que seguía o que me seguían han ido enmudeciendo o han bajado la persiana de la paradita. No creo que todos por las mismas razones, pero sí que se ha dado esta circunstancia.
Hay unos poquitos blogs que han bajado mucho sus entradas y los motivos son bien una reciente maternidad como el de Mi mamá me mima; Maternidad halal, o el cierre hace poco de Mi Gremlin no me come. Bien unas circunstancias familiares debido a la crisis tan desgarradora del momento que han condicionado a dejar cosas más superfluas para una mejor ocasión o para ocasiones más esporádicas. Es el caso de mi añorada Cintia y sus Tres Trillis Tigres, que de tanto en tanto deja caer alguna entradita y espero que este cambio con el nuevo trabajo de su marido les dé el empujón que necesitaban y empiecen a ir las cosas mejor. Se que Cintia y su marido son unos luchadores natos, su fe es un gran apoyo y se lo están currando con todo su ser y empezar a recibir buenas noticias sería una alegría y se lo merecen. Otro luchador, que ha tenido a esta bloguera en vilo en su intento de establecerse en Dinamarca para buscar allí un futuro mejor está intentando reflotar a su familia es el Diario de un padre estresado. Espero que el restaurante les funcione bien… aunque se que no es el mejor momento del mundo para abrir un restaurante, pero ellos saben que mientras la familia esté contigo, no hemos de perder la esperanza nunca.
También ha habido algunos blogs que han cerrado misteriosamente, que anunciaron de la noche a la mañana que eso sería temporal, pero que desde hace casi medio año no sabemos nada de ella. Me refiero a nuestra querida Maribel y a los consejos que nos daba mientras B aprende en casa. Dijo que desconectaría por una temporada y que habría cambios y no he vuelto ha saber nada más de ella desde mediados de agosto. Espero que un día de estos cuando entre a la lista de blogs que han publicado entradas me de una sorpresa y vuelva a ver su nombre. Porque aunque ella sabe que siempre la recordaré al mirar la luna, se echa mucho de menos su presencia en sus entradas y las aportaciones en los comentarios que te dejaba.
Hace poco también nos abandonó otra estupenda bloguera. Nos dejó a todos helados. De todas las que nos han dejado esta es la que más siento su partida, sobre todo por las circunstancias por las que cerró. Netzi se fue en un suspiro, nos dejó a todas en vilo, con el corazón compungido y desde principios de enero no sabemos nada de ella. Varios blogs le dedicaron una entrada a su pequeña Calvita, pero nadie sabe nada. Nos dejó con la noticia de su nacimiento y una línea después nos decía que la peque estaba grave, muy grave y que había que operarla y que cerraba el blog. Creo que todas nos quedamos estupefactas y creo también que todas hemos rezado por la recuperación de esta pequeña, de su calvita, de su princesa guerrera como la denominó la Alpaca. Desearía también encontrarme una mañana alguna noticia de nuestra querida Netzi, de la bloguera que nos escribía desde el frio y que dejó a la blogoesfera muda y fría con su partida. Mucha suerte a ti Netzi, a Mario y sobre todo a tu calvita. Sigo entrando con la esperanza de que algún día vuelvas para comunicarnos que todo ha sido un enorme susto. Te echo de menos.
Y hoy me encuentro con que nuestra Raquel también nos deja de momento. Tengo que confesar que me lo estaba temiendo. Había una vocecita que me decía que algo pasaba por allí. Hacía una temporadita que sus entradas se esparcían más, que veías que tenía poco tiempo. Hacía una temporada que casi no entraba a comentar en los blogs y hacía una temporada que me iba temiendo este cierre. Espero que en este caso los motivos sean solo por falta de tiempo. Por no poder dedicar al blog el tiempo que se necesita y que cuando todo ello haya pasado vuelva de nuevo con nosotros. Te echaré también de menos guapa, a ti y a la receta de tortilla con boina que tu medio limón aún me debe. Espero que pronto encuentre esa fórmula y ánimo para seguir con ello.
Hacer un blog no es fácil, muchos de los que entráis tenéis alguno y lo sabéis. Pero últimamente siento como si ese mundo por el que me animé a entrar estuviera desapareciendo y me entristece. Hace un tiempo que muy poca gente comenta en las entradas y en ocasiones te preguntas si alguien entra de verdad. Luego al ver mis modestas estadísticas te das cuenta que tienes más o menos las mismas entradas que siempre. Este nunca ha sido un blog de lo más concurrido, pero al menos te animaba a seguir comunicándote con el mundo. Hay muchas entradas de las que me siento muy orgullosa y curiosamente algunas de ellas no han sido ni las más comentadas ni las más consultadas. Curiosamente la entrada más consultada de todo este blog es una entradita que hice a principios del año pasado de una forma un poco improvisada sobre una comparación de dos detergentes y que cada día un porrón de gente entra en ella. En ocasiones he llegado a odiar esa entrada y muchas veces he estado incluso tentada a quitarla. Creo que deazulaverde es algo más que una entrada de detergentes. La he mantenido porque he pensado que posiblemente quienes la consultaran pudieran a través de ella entrar en otras cosas más interesantes, en otros temas que pudieran ayudar más, que pudieran dar que pensar y aprender. Pero está visto que el lavar la ropa es un tema que preocupa mucho. Las siguientes entradas más exitosas después de esto son las relacionadas con las recetas de cocina y las de los disfraces de los peques…. Uno a veces no sabe muy bien que pensar de ello… tal vez bastaría hablar de cocina, ropa y disfraces, pero eso no sería mi blog.
Pese a todo tengo que reconocer que también he tenido pequeños premios y no me estoy refiriendo a los que están situados en el lado derecho de la pantalla, aunque estos también gustan, salvo por lo de tener que pasarlo a tropecientos mil blogs más. Me estoy refiriendo a unas cuantas personas que me escribieron o me comentaron que tenían problemas con sus pequeños o con el pequeño de alguien conocido y que les pude aportar una pequeña ayudita con la experiencia que he tenido con Terremoto. Hace tiempo que no sé nada de ellos y espero que sus angelitos hayan conseguido ser bien encauzados y los miedos del principio se vayan regulando. El saber que al menos has podido ayudar a algunos padres que se encontraban tan desorientados como lo estuvimos nosotros, bien vale la pena seguir con el blog.
Hace poco también ocurrió algo que me animó muchísimo, me encontré con una mamá que no suele comentar mucho pero que me confesó que suele entrar mucho a cotorrear. Me encantó eso de hacer una desvirtualización y conocer a Anna en persona. Fue una gran alegría en un momento que tengo de bajón.
Confieso que pese a todo hay veces que me siento un poco desanimada y me he encontrado con que incluso yo misma últimamente he relajado un poco el ritmo de entradas. Tengo algunas preparadas pero no me animo a publicarlas, no es su momento. También tengo otros temas que quiero tratar, pero no me encuentro en condiciones para hacerlo ahora. También hay momentos que no se ni que comentar… en ocasiones me siento un poco perdida… Aunque no os asustéis, de momento este blog aguanta, poquito a poco pero aguanta. La abu seguirá teniendo noticias de su Tsunami y yo seguiré regalándoos estos testamentos de entradas. Supongo que el ver esto tan vacío, que muchas de las amigas virtuales, porque aunque nunca las haya visto, en mi interior las consideraba más amigas que conocidas, han desaparecido y hace también que eso me afecte. Supongo también que estos días no estamos teniendo buenos tiempos en casa y eso también ayuda y que en general este invierno está siendo más triste de lo que esperaba, aunque fuera luzca un sol radiante. Me gustaría saber que es lo que está pasando, que últimamente un pedacito de la blogoesfera se va apagando.

PD: Antes de publicar el post me he vuelto a pasar por el blog de Netzi y he encontrado una pequeña estrella que brilla. Netzi ha entrado un momento, su pequeña sigue luchando. Este pequeño comentario me ha alegrado todo el día.Al fin una buena noticia. Netzi y Mario lo están pasando mal, pero la Princesa Guerrera sigue luchando por salir adelante. Tal vez la blogoesfera no se esté apagando del todo y dentro de poco tengamos más buenas noticias de todos los blogs ausentes. Espero que el sol brille pronto para todos.
Netzi guapa, hoy la foto será para tu pequeña, la hice una noche este verano, le dejo la constelación de la osa mayor, para que la estrella polar la guie hacia el norte, hacia su casa, su hogar con sus padres hacia la mayor felicidad del mundo que es formar una familia y crecer juntos, en lo bueno y en lo malo, pero esperemos que pronto llegue lo bueno. Un beso Princesa Guerrera. Un beso muy grande papás.

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Los dibujos de los niños y la apreciación de su ser.

4 Ene

Yo no soy psicóloga, ni experta en interpretación de dibujos, ni pretendo serlo. Tan sólo quiero dejaros hoy una reflexión de dos situaciones bien diferentes que ocurrieron en nuestra familia.

Supongo que la mayoría de vosotros conoce los problemas y limitaciones que tiene Terremoto. Basta con mirar cualquier post que lleve el tema de autismo, aunque lo de Terremoto no es propiamente un autismo puro y duro.

Cuando Terremoto era pequeño iba a un cole normal, no a un colegio especial. En este colegio cuando pasaron de cinco años a educación primaria hicieron una pequeña fiestecita para los niños. Cada año el colegio te hacía unas fotos del infante en cuestión, porque necesitaban tres o cuatro fotos tipo carnet para el papeleo. De esta forma te hacían comprar como todo un lote de foto grande, medianas, pequeñas y alguna cosita complementaria. Lo cierto es que esto ya lo hacían cuando yo era pequeña y en ese momento me cargaba que te medio obligaran a ello pero hoy en día me gusta ver esas pocas fotos mías tamaño grande. Así que normalmente las he adquirido. Pero me estoy desviando del tema, perdonadme. Para celebrar ese paso de niños pequeñajos a niños de primaria en el final de curso se hizo un especial con los papis, se les reunió en el teatro del cole y se proyectaron fotos de esos años de guardería. Al final los niños todos ellos bien uniformados acudían al escenario con una banda y un birrete de papel parís y se les entregaba un diploma de graduación. Uno de los pequeños leyó un texto de todo lo que había sido para ellos esos años de cole. Os diré que ese niño era precisamente el pequeño que su madre me recomendó las psicólogas, nuestras ángeles de la guarda particulares, que tantos progresos conseguirían en los siguientes años con Terremoto. Ese niño tenía el mismo diagnostico que mi hijo, sin embargo Terremoto tiene problemas para la lectura y la comunicación y ninguno a  nivel psicomotricidad fina o gruesa. Ese niño era un fenómeno con las letras y la lectura, fue el primero de toda la clase que aprendió a leer, de hecho leía como un adulto, mucho mejor que un adulto, con las pausas donde se debía y una oratoria y entonación envidiable para muchos adultos de hoy en día y lo mejor de todo es que entendía perfectamente el significado de lo leído. Sin embargo, ironías de la vida, se sentía completamente inseguro a la hora de bajar unas escaleras y era muy torpe con todo lo que tuviera relación con la psicomotricidad. Para que veáis lo diferentes que pueden ser los casos de estos diagnósticos.

Al llegar a casa desenrollamos el diploma y resultó ser un dibujo de la clase. La profesora había escaneado las caritas de las fotos de todos los niños y una suya. Las había colocado en un papel de forma que debajo de cada cabecita quedara un espacio en blanco. Después había impreso ese papel y había ido cogiendo a los pequeños de uno en uno. Cada uno había dibujado su cuerpo debajo de su cabeza.  Luego la profesora había escrito con letras bonitas el nombre de cada niño y había vuelto a imprimir esa hoja con unas letras tipo orla estudiantil con la fecha. Ese era el diploma envuelto en un lazo de cinta azul oscuro que entregaron a los nenes. Durante mucho tiempo esa “orla-diploma” estuvo en el cuarto de Terremoto y un buen día quiso tirarla y conseguí rescatarlo y lo tengo guardado desde entonces.

Esos dibujos en particular me entristecían bastante. La mayoría de los niños y niñas que salían en ese diploma tenían cuerpos con ropa de colores, pantalones deportivos o faldas largas como de princesas. Algunos muy exagerados y otros más modositos. Todos muy vistosos, menos el dibujo de Terremoto. Mi niño con cinco años se había dibujado a él con unas simples líneas, sin rellenar colores. En resumen era una rayita debajo de la cabeza. Debajo de esta un triángulo alargado que conformaba el cuerpo. Del cuerpo salían dos líneas con unos palitos en sus extremos a modo de brazos  y dedos. Debajo del triángulo otros palitos que acababan en forma torcida algo así como los pies. Entre lo simple del dibujo y que Terremoto no le había hecho ninguna gracia lo de la foto y había salido con una mueca de evidente desagrado no es que resultara un dibujo muy alentador, pero era el dibujo de mi nene y allí estaba junto a los dibujitos más elaborados, maravillosos y encantadores de todos sus compañeros y compañeras de clase.  El dibujo se pegó con unas bolitas de masilla para papeles en una de las puertas de su armario.

Unos meses después vino su madrina, mi amiga la doctora, a pasar unas semanas con sus padres y se llegó a casa. Terremoto le enseñó su diploma y a mi amiga le encantó la idea y le hizo una foto para enseñárselo a unas amigas suyas de Barcelona. A mí me gustaba el detalle pero me hacía recordar de una forma muy evidente la diferencia que existía entre la evolución de mi hijo y la del resto de niños. Le comenté un poco entristecida los sentimientos que me provocaban ese papel y recuerdo que ella me dijo que tampoco estaba tan mal. Fue entonces cuando me hizo una lectura del diploma de una forma muy distinta a la que yo me había hecho.

Te has limitado a ver sólo las partes negativas y no aprecias las partes positivas que tiene el dibujo, dijo. A mí me costaba verle partes positivas, así que esperé a que me las explicara.

Es cierto que los trazos son muy sencillos y esquemáticos, que no hay mucho color y que el trazo es más inseguro y primitivo que el resto de dibujos. Sin embargo Terremoto tiene una concepción de su propio cuerpo mucho más completa que muchos otros compañeros de clase.

Esa afirmación me dejó patidifusa, que mi niño tuviera alguna concepción más completa que otros niños era algo que no estaba acostumbrada a oír.

Mira, me comentó, es cierto que algunos niños han dibujado su cuerpo con brazos y con vestidos, pero no todos lo han hecho de forma proporcionada. Algunos tienen unas piernas enormes y unos cuerpos diminutos o al revés. Terremoto aunque de forma esquemática, ha mantenido las proporciones en cada parte de su cuerpo. Son simples, pero son reales. La percepción que tiene de sí mismo es real y no está deformada. Fíjate que algunos niños dibujan las manos como unas bolas, sin dedos. Terremoto aunque esquemáticamente ha hecho estas rayitas al final del brazo que son los dedos. De la misma forma algunos niños no dibujan los pies después de los pantalones, el pantalón es el final del cuerpo. Terremoto con esta curva diferencia que allí abajo hay otra cosa y esa cosa es algo diferente a las piernas. También ha dibujado algo muy interesante aunque pueda parecer una tontería. Se ha puesto cuello. Algunos niños tienen el vestido o la camiseta pegada justo debajo de las cabezas.

Después de haberme señalado todas esas diferencias, recuerdo que me señaló el dibujo de otro niño que también se creía que probablemente debía tener algún tipo de problema pero que sus padres no habían llevado al médico ni se le había diagnosticado nada. Sin embargo el dibujo de ese niño también me había “atormentado” hasta que mi amiga me hizo caer en ciertos detalles que ahora que lo pienso eran muy destacables. Este niño había dibujado justo debajo de la cabeza unos enormes brazos, gruesos y moldeados. Las manos eran redondeles y debajo de los brazos ya iban las piernas, que también eran como tubitos. Supongo que el hecho de que su dibujo no se limitara a simples rayas rectas y que estuvieran rellanados de vistosos colores me limitó el ver las cualidades del dibujo de mi peque. Mi amiga me hizo notar que además de no haber dibujado los pies, tenía las manos sin dedos y que al dibujo le faltaba una parte muy importante, el cuerpo. El dibujo de ese niño tenía una total ausencia de representación de nada que pudiera insinuar ni remotamente un cuerpo.

Desde ese día cada vez que veía el dibujo de un niño empecé a fijarme en otro tipo de cosas que normalmente no había reparado. Conseguí prescindir de la diferencia de los colores y observar cosas más importantes pero menos llamativas. Tengo que decir que con el tiempo Terremoto ha ido desarrollando una capacidad de dibujo y de caricatura asombrosos y que sus ilustraciones son impresionantes, con un trazo decidido y una expresión de los sentimientos internos que asombra. Ahora coge una hoja en blanco, empieza a dibujar algo que no identificas al principio, y sin usar para nada la goma empieza a ir dibujando hasta que después de unos trazos aparentemente hecho de forma descuidada, consigue sacar unos rostros y unos cuerpos expresivos y llenos de detalles. Terremoto es super detallista en todos sus dibujos, quien nos lo hubiera dicho.

Han pasado unos nueve años desde esa anécdota del diploma y ahora el pequeño de la casa es Tsunami.  Hace unas semanas cuando volví del trabajo me encontré con un enorme dibujo de nuestro peque. No sé si recordareis que junto al despachito de papá teníamos la parte trasera de una estantería Billy y en esa parte posterior pusimos unas cuantas capas de pintura magnética y pintura de pizarra para que el pequeñín se entretuviera junto a su papi. Pues bien, en ese espacio Tsunami se dedicó a hacer un dibujo. El retratado era su padrino del cole. Os conté que una clase de mayores apadrina a los pequeños cuando entran en el cole y les hacen de padrinos hasta que los mayores dejan los estudios y los ahijados se convierten en los padrinos de los pequeños recién llegados. Pues bien, Tsunami nos regaló con un dibujo de su padrino. Con detalles como las orejas,  las gafas, el ombligo y otros detalles que rodeaban el dibujo principal, como los balones de futbol con los que le gusta jugar a su padrino y algunas otras cositas que hay por los patios y que ha añadido al dibujo.  Este dibujo también es esquemático, mucho menos que el que hizo su hermano hace nueve años, pero precisamente gracias a ese primer dibujo mi pareja y yo hemos podido observar muchos detallitos que nos delatan la concepción que tiene Tsunami del cuerpo, la observación de los detalles y las ganas de seguir con la carrera de dibujante expresivo que ya domina su hermano mayor. Os dejo con el pequeño Tsunami y la inmortalización de su querido padrino,  todo un detalle del cariño y aprecio que sienten en uno por el otro.

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¿Abstemio en un mundo de alcohólicos? ¿Realmente es así? (Segunda parte)

2 Dic

Hace unos meses vi en una web Directo al paladar, un artículo que se llamaba “ser abstemio en una sociedad alcoholizada”.

Una de las cosas que más me sorprendió fue que precisamente alucinaran de cómo era que una persona abstemia podía sobrevivir y ser aceptada en una “sociedad de borrachos” o propensa a la bebida. Estoy empezando a pensar que yo debo vivir posiblemente en otro planeta. Vale que se bebe, vale que hay botellones, vale que hay comas etílicos, vale que una parte de los turistas que nos llenan a zonas tipo El Arenal y Punta Ballena ya bajan del avión beodos perdidos o casi. Pero llegar a denominar nuestra sociedad como de borrachos, creo que hay un buen trecho. La crisis ha golpeado fuerte y también es cierto que hay personas que van pidiendo por la calle, para decirte que allí hay una plaza de parking, por ejemplo. Unas horas después cuando vas a buscar el coche te encuentras que aquello que habían pedido para comer se ha gastado en tintorro de brick y van trompas abrazados zigzagueando de un lado a otro de la calle. Esto es lamentable pero cierto, pude encontrarme con ello hace unos meses y no precisamente en un barrio marginal desarraigado, sino cerca del trabajo.  Es cierto que hoy se pasan malos momentos y que en la vida muchas personas pueden pasar malos momentos, pero afrontarlos bebiendo para no ser conscientes de lo que ocurre, no me parece la mejor de las soluciones para ponerle remedio. Viene a ser algo así como la criticada actitud del avestruz escondiendo la cabeza, pero en versión socialmente más aceptada.

Cuando tenía veintiséis años trabajaba de auxiliar administrativa en un centro de acción social y de un día a otro nos montaron allí un centro de desintoxicación de alcohólicos y drogadictos.  En su día os hablé del mundo de la droga. Os puedo asegurar que todos los alcohólicos que pasaban por allí te pedían que por favor los desengancharas para que pudieran volver a llevar una vida digna y normal y no ser la vergüenza de su familia. Tal vez el llegar a esta conclusión de que tenían un problema y necesitaban una ayuda era uno de los pasos más difíciles que dieron. La recuperación no era fácil y siempre te contaban de alguien que les ofrecía invitarle a copas para luego reírse de él o ella (curiosamente había muchas más mujeres que hombres, al contrario que con los drogadictos que había más hombres que mujeres). Había bastantes amas de casa, madres de hijos ya mayores, que no acababan de encajar ni su falta de protagonismo ni el paso del tiempo, que sus maridos no prestaban tanta atención como antes, o al menos eso creían y que por aburrimiento habían empezado a ir bebiendo cuando estaban solas. Poco a poco aquello se les fue yendo de las manos hasta que realmente surgió el problema.  En general, los alcohólicos, te contaban que era difícil ir por la vida sin catar nada de alcohol. Antes de seguir quiero deciros que un abstemio no necesariamente es un enfermo alcohólico. Hay muchas personas que por su propia voluntad eligen esta forma de alimentarse, igual que uno elige ser vegetariano u otro un adorador del chuletón. Evidentemente para la recuperación de un alcohólico es aconsejable no volver a probar nunca nada más de alcohol, ya que luego es difícil de controlarse y las recaídas son siempre mucho peores.  Por eso en ocasiones y de forma errónea se ha relacionado al abstemio con un ex-alcohólico

No sé si sabéis que tengo una amiga que es médico. Hace tiempo le pregunté sobre el tema del alcoholismo. Me respondió que el alcohólico no es esa persona que se pone a beber y acaba borracho perdido, bueno, estos lo son efectivamente. Sino que hay muchos alcohólicos que muchas veces no se detectan porque no se emborrachan, llevan muy bien eso de ingerir licor y hablan y razonan bien, de hecho pueden hacerlo mejor a partir del momento en que beben algo. El alcohólico es esa persona que es incapaz de estar un día o una semana siguiera sin catar una bebida alcohólica, cada día necesitan su dosis. Son esas personas que cuando llegan a una ciudad nueva al día siguiente ya se conocen todas las tascas del barrio y a los dos días son íntimos del dueño del bar. Son esas personas que se pasan la vida alabando las virtudes del vino o de tal bebida porque eso de que haya otras personas que no apoyen su debilidad o no lo comparta les cabrea y les intranquiliza. Son esas personas que se ríen de ti y te insisten en que tienes que beber porque el agua es para las ranas y chica mira lo que te estás perdiendo, además una copa no hace daño o te pone la piel guapa o según los últimos estudios es bueno para el corazón. Son esas personas que lo hacen tan insistentemente que acabas hasta los ovarios de ellos y finalmente les dices de mala manera que te dejen tranquila y no insistan. Ellos se callan a regañadientes y no acaban de entender cómo es que tú no puedes compartir esa adoración por tal preciada bebida.

Pero si exceptuamos estos casos, que también me los he encontrado, mi vida no ha tenido ningún problema. Ni mi vida social se ha visto mermada, ni me lo he pasado peor, ni mis amigos me han discriminado. Al contrario, soy el chollazo. En las cenas siempre lo dividíamos todo por comensales, teniendo en cuenta que yo sólo bebía agua y encima era la que solía llevar el coche, así que nadie se quejaba de mi abstemia. Eso sí, una no bebe pero no es tonta, así que siempre me pedía el postre que más me gustaba de la carta y que nadie se quejara, que un postre por muy carillo que fuera siempre era más rentable que tres botellas de Mateu Rosé y los aperitivos.

Muchas veces he pensado que posiblemente mucha gente beba, primero por la presión social y cultural, pero también porque en algún momento de su vida no han tenido la personalidad suficiente de anteponer sus gustos a los del grupo. Es algo parecido con lo que ocurre con el tabaco.

Si somos sinceros, la primera vez que tomamos alcohol o damos una calada al cigarrillo de turno, no es que nos entusiasme demasiado. En mi momento, como muchos otros di un sorbo y una calada y no me gustaron. Así que para que me voy a empeñar en engancharme a algo que ni me ha gustado y encima su consumo me puede producir problemas y para más inri es caro. Sinceramente, si tengo un bajón o me da una depre le pego un mordisco a un trozo de chocolate negro, que es más barato y más sano y no fastidio a nadie tomándolo. Además, ni los bombones ni ninguna comida se han convertido en algo necesario e imprescindible para mí vivir diario. Vamos, que me puedo pasar meses o años sin catar un bombón o una tableta de chocolate y no me pasa nada. Pídele tú a un alcohólico que esté meses sin tomar una copa y verás lo que es una adicción.

Así que al menos puedo confirmaros que en mis cuarenta y siete años largos de existencia me lo he pasado muy bien tomando un refresco, un zumo o un vaso de agua. También puedo decir que para la foto de mi boda cogía una copa de cava, pero luego la dejé y brindé con una copa de zumo de naranja. Dudo que eso tuviera algo que ver con mi posterior divorcio y si algún día me volviera a casar posiblemente ya ni cogería la copa de cava para la foto. Me gusta ser yo misma y tener mi propia personalidad. Cuando he tenido algún problema, que he tenido muchos, los he afrontado buscando soluciones, muchas veces ha costado muchísimo encontrarlas y me he hundido hasta el fondo, pero nunca se me ocurrió olvidarme de ellos, al contrario, sólo llegando a ser consciente de ellos pude asumirlos y llegar a una decisión.  He conocido personas diferentes y puede que la primera vez que oyeron que no bebía se sorprendieran un poco. También es posible que alguna vez me hayan ofrecido una copa y luego se han acordado de mi decisión, pero no sé si he tenido suerte o es que he pillado a gente maja, casi nunca se han reído de mí o me han insistido. Ellos saben que es mi elección y tampoco les hago daño a ellos ni les afecta. No sé, es posible que ser mediterráneo y abstemio te convierta en una especie de bicho raro, pero yo al menos nunca me he sentido así. Me ha fastidiado por ejemplo, la costumbre que hay por la península (en Mallorca no hay tanta tradición) de ir de cervezas y que te inviten a una tapa y en cambio sí pides otra cosa no te dan nada y tienes que pedirlo. Sé que no en todos los sitios es así y es de las pocas cosas que encuentro flagrantemente  discriminatorio, pero bueno, tampoco pienso sucumbir al alcohol por una tapa, unos pinchos o un plato de patatillas, faltaría plus, que una tiene su personalidad y muy orgullosa me siento de ella.

Mis hijos saben que el alcohol es una bebida de adultos, en casa no se suele tomar y de momento no han dado signos de interesarse por ello. Mis amigas que tienen hijos más mayores tienen de todo, algunas que han tenido auténticos problemas y otras que siempre les han dicho que pueden beber pero que no quieren que lleguen beodos perdidos. También les han añadido que si alguna vez tienen algún problema o se han pasado y no se encuentran bien que las llamen, sea la hora que sea, que no se enfadaran con ellos.  No sé si es por esa confianza en los hijos o por otros factores, pero lo cierto es que estas son las que menos preocupaciones en este respecto han tenido. Los hijos saben que pueden confiar plenamente en los padres y les corresponden.

También hay algunos hijos de mis amigas que han elegido el mismo camino que en su momento elegí yo y simplemente no beben bebidas alcohólicas y se lo pasan fenomenal como hice yo en mi época.  Sinceramente, yo no me he sentido discriminada, ni me lo ha pasado peor. Recuerdo perfectamente las cosas que he hecho en mi vida y no tengo continuas, ni periódicas ni peligrosas lagunas en mi mente. Aprendía a afrontar los problemas y buscarles soluciones. Aprendí que hay momentos buenos y momentos malos pero que no era necesario emborracharse para celebrarlo o emborracharse para olvidarlo. Aprendí que yo podía ser yo misma sin tener que seguir a la masa como un borrego y que tampoco les hacía daño a los demás siendo así. Aprendí que la emoción de los deportes es la misma y que para celebrar un triunfo se podía tomar un refresco, una agua, un zumo o incluso un café. Y puestos a decir ventajas, las comidas en los restaurantes me salen más baratas, jajaja. Hay que mirar todos los aspectos positivos de la vida ¿no?

Así que como le dije una vez a una sorprendida señora “yo ni fumo, ni bebo ni voy con mujeres, sólo con su hijo que de momento es el único vicio que tengo” 😉

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¿Abstemio en un mundo de alcohólicos? ¿Realmente es así? (Primera parte)

1 Dic

Sé que viniendo de alguien como yo que siempre digo que soy muy mediterránea, esto puede sonar digamos que curioso. Pero lo cierto es que soy abstemia.

Si algo caracteriza al Mediterráneo es la ancestral relación con la cultura del trigo, el olivo y la vid, es decir, el pan, el aceite y el vino. El vino es una bebida tan antigua como el Mediterráneo mismo. Sus habitantes han sido los adoradores de Dionisio y del dios Baco. Decir que un mediterráneo es abstemio podría resultar tan chocante como decir que existe un alemán que aborrece la cerveza o que existió un vikingo que detestaba la hidromiel. El consumo de bebidas alcohólicas se ha relacionado con los cultos a los dioses, con las celebraciones festivas, con los grandes acontecimientos familiares, con los actos ordinarios, incluso con las religiones católicas, en las cuales, la sangre de Cristo se representa en la Eucaristía con una copa de vino.

He oído contar por mi madre que de pequeña en un pueblo de Mallorca se dormía a los niños de pecho o bien dándoles un poquitín de vino o bien bebiendo la madre unas cuantas copas antes de darles pecho. Mi madre no compartía este tradicional comportamiento y yo, con vuestro permiso, diré que personalmente lo considero aberrante y espero no haberle dado a nadie la idea.

Hace tiempo conocía a una familia que en las celebraciones familiares llevaban champagne de niños. Le preguntaba porque hacían eso. La abuela me decía estuviera tranquila, que no era de verdad, pero claro, los niños estaban emocionadísimos porque bebían de una botella igual que los adultos. Alguna vez vi como los mismos niños una vez comprobada la impunidad a la hora de acceder a su champagne de niños luego se interesaban por el de los adultos. Evidentemente estos les decían que no, hasta que alguna vez furtivamente se consiguieron hacer con alguna copa y ya me tenéis a unos niños pequeños con síntomas leves de intoxicación etílica. Realmente ¿es tan difícil que los niños tengan muy claro que hay bebidas para niños y otras para mayores? ¿Es tan difícil no causarles confusión queriendo introducirles algo igual a lo que les estás prohibiendo esperando que luego no intentarán conseguir el formato original? Luego los padres nos preocupamos cuando llegan a la adolescencia, pero si lo pensamos bien, muchas veces es la misma familia la que le ha introducido en este hábito.

Cuando iba a la facultad había un chico que parecía que no se sabía divertir si no iba borracho perdido. Personalmente siempre he pensado que emborracharse no es sinónimo de divertirse. Lo cierto es que normalmente era un chico bastante majo. Pero cuando quedaba la clase para hacer alguna cena juntos, nos temíamos lo que nos caería. Cada vez que quedábamos en un sitio para una cena, él ya venía trompa perdido. Se te tiraba encima, iba caminando haciendo eses y no hacía más que decir que él estaba muy bien y que aún no había empezado a beber enserio. Para desgracia de sus amigos, que siempre eran los mismos los que les tocaba estar detrás de él y luego llevarlo a casa. Luego al día siguiente, además de un solemne dolor de cabeza, te venía preguntando como es que había llegado a su cama o como es que tenía alguna cosa en casa. Era en cierta forma “divertidas” por no decir mejor irónicas, las respuestas de sus resignados amigos en plan:

-Pues la muñeca hawaiana la mangaste del pub, con que esperabas despertarte, ¿con el travesti?

-¿Con que travesti?

-Pues el que te intentaba ligar en el pub donde había la hawaiana y las sombrillitas de papel. Por eso te sacamos a toda ostia de allí.

– ¡Cielos! Eso debió ser acojonante

– Bueno… realmente lo más acojonante de la noche fue cuando con la muñeca en la mano te empeñaste en que querías mear junto a unos coches y uno de ellos era un coche patrulla. Vamos, que porque nosotros estábamos bien y respondimos por ti y les dijimos que te llevábamos a casa. Eso sí, tuvimos que identificarnos antes de partir.

– ¿Nos identificaron?

– Sí, pero mejor que no preguntes lo que les dijiste cuando te pidieron el DNI para identificarte, realmente nos debes una chavalote.

Recuerdo que también una vez que habíamos organizado en una disco una gala de noche para recaudar fondos para el viaje de estudios, estábamos unos cuantos en la terraza hablando. Se nos acercó otro chico del grupo y nos dijo que lo más posible es que T. tuviera al día siguiente una de sus resacas más sonadas además de una sordera digna del gran Beethoven. Nos contó que estaba agarrado a uno de los bafles achuchándolo, con la oreja pegadita a él. Entonces le había preguntado que hacía y T. le había respondido “¡Shhhhuuuu!, no me molestes que me estoy ligando a una negra macizota”. Bueno, los bafles eran realmente negros y tenían un contorno que se le podría calificar de macizote, pero de allí a su posible transformación en cuerpo de mujer había todo un abismo.

Estas salidas de facu, dentro de lo que cabe eran potables, porque el único que siempre daba problemas y acababa así era este chico. El resto del grupo o sólo tomaba algo acompañando a la comida y luego alguna copa o bien no bebían. Lo que más me ha fastidiado y aún lo recuerdo perfectamente,  fue una vez que salí con la pandilla de una amiga mía, que no era del grupo de la facu. Eso fue la experiencia más parecida a lo que sería hoy en día los botellones. Sinceramente, lo de estar toda la noche rodeada de gente que potaba o estaba tirada por cualquier lugar y tener que estar aguantando el pelo de mi amiga mientras sacaba la primera papilla que se tomó, no se encuadraban dentro del concepto de diversión, juerga, salir, ir de marcha, pasarlo bien o como le queráis denominar. Después de esta experiencia le dije que con ella me llevaba muy bien, pero que no pensaba volver a salir con ese grupo.

Pinturas 16

Mi experiencia con la droga

8 Oct

Que nadie se asuste porfa, sigo fiel a no fumar, no beber y no ir con mujeres, salvo con mis amigas cuando coincidimos todas y nos vemos. Lo que os voy a contar hoy ocurrió hace veintiun años, entonces yo tenía 26 y había conseguido una plaza de interina para un organismo oficial. Se me asignó un sitio en un centro de (como ponía el rótulo) acción social. En ese despacho se suponía que sólo estaban los técnicos y yo que hacía de auxiliar administrativo, y al principio fue así. Un día recibímos una llamada de “la central”: nos informaban que habría una reestructuración, que nos debíamos trasladar en cuestión de menos de un mes y que en nuestras oficinas ubicarían también un centro de desintoxicación para drogadictos y alcohólicos. Al cabo de dos días se nos presentó al personal que se encargaría de dicho servicio, una psiquiatra, una psicóloga y una asistente social en nuestro caso. Tengo muy buenos recuerdos de las tres, incluso entablé cierta amistad con la primera.

Yo como he dicho, en aquel entonces sólo tenía 26 años, nunca había trabajado con nadie con estos síntomas, yo que había sido una niña buena de colegio de monjas, que ni tan siquiera fumaba ni bebía y que era más bien tímida y modosita, me encontraba en 24 horas teniendo que hacerles la recepción, abrir ficha, llevar la agenda… los técnicos podían tener formación, pero yo sólo había opositado para realizar informes y trabajos administrativos, no eso.

Así que sin quererlo ni beberlo y sin formación alguna empezaron a llegarme los primeros pacientes. Aún me acuerdo de muchos, había un chico que era un down, su madre no recuerdo si era viuda, separada o qué, pero le había consentido todo, y el hombre, porque ya estaba el chico en la veintena bien entrada, se había tirado a los porros y a la coca. Tenía un carácter déspota y violento, la madre estaba acobardada, hacía todo lo que él le gritaba e intentaba de la mejor o peor manera justificárselo todo. Estaba todo el tiempo fumando como un poseso encendiendo uno con la colilla del otro y tirándote el humo a la cara en plan provocativo, apestaba a cigarrillos y recuerdo que me daba cierto asco su presencia. Por suerte para mi no fue de los que más venían al centro.

Había otro que llamó un día a la puerta, cuando yo estaba sola. Le abrí, fui a mi sitio y me puso sobre la mesa unos papeles. Este era un joven, de aspecto muy sucio y descuidado. Tenía el pelo moreno, largo y greñoso, la ropa era evidentemente puesta hacía varios días y dudo que se la hubiera quitado. Tenía las dos muñecas vendadas con vendas también de hacía varios días, algo desanudadas, con restos costrosos granates secos entre ellas. Le pedí que era eso y me respondió que era el informe de que acababa de salir la semana anterior de la cárcel y el informa médico conforme era Cero positivo. Me rogó que lo cogiéramos, que quería dejar todo eso, que había intentado cortarse las venas en la cárcel con el canto de una cuchara vieja, pero los carceleros lo habían encontrado y se lo habían impedido. Ese fue mi encuentro con el paciente número trece. Venía con su abuela, una abueleta majísima que te contaba batallitas, durante la guerra civil cuando sonaban las sirenas de los bombarderos ni se molestaba en acudir a los refugios ya que estaba sola en Barcelona, “si me tienen que matar me es igual en la calle que en la cama, así que yo sigo en la cama”, me decía. Esa valiente niña había tenido una hija, no sé muy bien que ocurrió entre ellas pero la madre la sacó de casa. La hija se había puesto a ejercer la prostitución y había tenido un hijo, el paciente número trece. Tampoco supe nunca porque había estado exactamente esa vez en la cárcel. Con el tiempo y contra cualquier pronóstico, ese chico consiguió salir de ello, incluso conoció a una chica normal que se enamoró de él y se casaron. Fue la última noticia que tuve de ellos después de dejar el centro.

Otro de los pacientes era un hombre ya en la treintena, se había iniciado en la droga al liarse con una azafata que era adicta. Había caído hasta lo más hondo que se puede caer, en ocasiones me contó algunas cosas que rizaban el pelo de la nuca. Consiguió ponerse en el programa de metadona y no le iba mal, hasta que conoció a otra yonqui y se enamoraron. Quiso ponerla en el programa pero no lo consiguió, así que para que ella tuviera una oportunidad compartía su metadona con ella. Como la dosis no le bastaba la sustituía con droga, y volvió a caer. Empezó a venir siendo muy violento con la psicóloga y su aspecto dejó mucho que desear. Un día me dijo “estamos viviendo en un cuchitril, en unos locales comerciales abandonados, llenos de trastos, cartones y humedad, hay incluso ratas por allí y tienes que entrar por un agujero de la pared. Ella se prostituye y trae la droga porque yo estoy tan colgado que apenas sirvo para nada. Nos pasamos el día follando y drogándonos pero soy muy feliz” Poco después de eso yo dejé ese centro. Un día la psiquiatra me llamó y me contó que la chica lo había encontrado en el cuchitril muerto de una sobredosis, se había asustado tanto que había huido y unos días después alertados por el olor lo habían descubierto.  Y así acabó, follando, chutándose y muriendo, nunca sabremos si feliz o no pero cuando lo encontraron estaba en posición fetal y con la aguja aún en el brazo, como muchos otros.

Había básicamente dos grupos de drogadictos, los que por las condiciones sociales de donde venían, familias desestructuradas, padres con infinidad de antecedentes, era difícil que los hijos no lo conocieran. Pero había otro grupo completamente distinto. Eran sobre todo chicos jóvenes, en edad de instituto, solían ser monísimos, no sé porqué, y tenían todos unas novias preciosas. Eran de familia media, media alta, de padres que se habían hecho a ellos mismos, que con su esfuerzo habían salido del sembrado para montar algún tipo de negocio próspero a base de muchas horas, trabajo y sudor y que habían intentado que sus hijos tuvieran un camino muchísimo mejor que el de ellos.  Esos chicos que se los habían dado todo, que se les había facilitado quizás demasiado las cosas, que se aburrían y buscaban diversión y experiencias. Te contaban todos que lo habían probado en los sitios de marcha, que total por probarlo no pasaba nada, que eso engancha a los demás pero a mí no, que yo controlo y sé lo que me hago, que por tomarlo una vez no pasa nada, que por tomarlo algunas veces tampoco pasa nada que yo me controlo… al final nadie controló nada y ellos fueron los controlados. Las novias los acompañaban y no querían que sus padres se enteraran. Al principio se respetaba eso pero había un momento en que los padres tenían que enterarse. Yo les llamaba, les decía que era del consultorio de una doctora que llevaba a su hijo y que quería una cita con ellos. Era difícil no mencionar de que iba el consultorio. Los padres llegaban desorientados, los hijos ya solían estar en el despacho. Entraban extrañados como si eso fuera una broma de mal gusto o que se hubieran equivocado de padres. La puerta del despacho se cerraba. Luego el silencio. Al cabo de unos minutos un grito ahogado o un llanto de mujer, en ocasiones el grito desgarrador de un hombre. A veces, esporádicamente, tuvimos que socorrer a alguna madre que cuando se había enterado de todo lo que se metía su angelito se había desplomado en el suelo. Luego la consulta parecía eterna, solía ser más silenciosa que violenta. Los padres salían, semblante aún más serio y más perdidos que cuando entraban. Ellas eran un río de lágrimas. Ellos o bien estaban desmoronados pensando donde habían fallado o bien no lo aceptaban, su semblante era de hierro y sus puños apretados en ambos lados del cuerpo de fuerte acero. Al final todos llegarían a aceptarlo, al final todos apoyaron en todo a su hijo, como habían hecho siempre. Al final las novias acababan cansándose de ser el soporte y no ver colaboración o avances y al final todas ellas acabaron dejándolos, aunque no seré yo quien se lo reproche, muchas hicieron todo lo que pudieron y más. Al menos reconozcámosles a ellas el mérito de haberles convencido para que acudieran al centro en busca de ayuda. Pero cuando luchas contra esos polvos blancos, esas pastillas o esa pastita, las derrotas son muchas y las victorias muy pocas, casi anecdóticas. La droga es una mala compañía, por mucho que nosotros seamos capaces y eso sólo les pase a los demás.

Recuerdo que en una ocasión le confesé a la psicóloga que después de ver todo eso me daba miedo ser madre. Ella me contestó que estaba convencida que los dos primeros años de la vida de un niño eran fundamentales, las amistades de juventud hacen el resto. Yo he tenido dos hijos, y ya han pasado ambos sus dos primeros años de vida. No sé si lo habré hecho bien o mal, pero me he acordado muchas veces de estas palabras. Ahora sólo me queda esperar que las amistades nos sean propicias y que en el futuro tengan la personalidad suficiente para darle un portazo en sus narices a la Señora Muerte y decirle bye bye no te necesito para divertirme ciao y busca a alguien con falta de personalidad que yo paso de tí.

droga

La indignación Balear ante la política educativa del Govern: La gran marea verde (Mi experiencia y la de mis conocidos sobre cómo vivieron la manifestación del 29 de setiembre; algunos comentarios de la prensa y pequeñas aportaciones literarias de la cultura inglesa vistos por una madre trabajadora algo frikie)

30 Sep

APPARITION.-     Be lion-mettled, proud; and take no care

    Who chafes, who frets, or where conspirers are:

    Macbeth shall never vanquish’d be, until

    Great Birnam wood to high Dunsinane hill

    Shall come against him.

 [Descends.]

 MACBETH.-     That will never be:

    Who can impress the forest; bid the tree

    Unfix his earth-bound root? Sweet bodements, good!

    Rebellion’s head, rise never till the wood

    Of Birnam rise, and our high-plac’d Macbeth

    Shall live the lease of nature, pay his breath

    To time and mortal custom.—Yet my heart

    Throbs to know one thing: tell me,—if your art

    Can tell so much,—shall Banquo’s issue ever

    Reign in this kingdom?

 ALL.-     Seek to know no more.

LA SOMBRA. – Sé fuerte como el león; no desmaye un punto tu audacia; no cedas ante los enemigos. Serás invencible, hasta que venga contra ti la selva de Birnam, y cubra con sus ramas a Dunsmania.

MACBETH. – ¡Eso es imposible! ¿Quién puede mover de su lugar los árboles y ponerlos en camino? Favorables son los presagios. ¡Sedición, no alces la cabeza, hasta que la selva de Birnam se mueva! Ya estoy libre de todo peligro que no sea el de pagar en su día la deuda que todos tenemos con la muerte. Pero decidme, si es que vuestro saber penetra tanto: ¿reinarán los hijos de Banquo?

Las brujas. – Nunca podrás averiguarlo.

 

TERCERA APARICIÓ. — Siguis brau i soberc com un lleó, i no hagis cura qui crida i qui gemega, ni ont hi ha conspiradors. Macbeth jamai serà vençut fins que’l gran bosc de Birnam contra ell vingui vers l’alt tossal de Dunsinan.

Davalla.

MACBETH. — Això mai no serà. Qui pot fer lleva en la forest, i manar l’arbre que desferri sa rel clavada en terra? Dolços pronostics! Bé! cap de revolta, no t’alcis mai fins que’l bosc de Birnam s’alci, i el nostre enlairat Macbeth viurà’l terme de natura, pagant son halè al temps i la mortal costum. Amb tot, mon cor glateix per saber una cosa. Digueu-me, si’l vostre art tant pot dir: la niçaga de Banquo regnarà mai en eix reialme?

Totes. — No vulguis saber més.

Es cierto que cuando las tres brujas hacen sus profecías a Macbeth esté piensa que si lo único que le debe preocupar es que el bosque de Birnam se mueva no debe preocuparse por demasiadas cosas. Años más tarde J.R.R. Tolkien se apoderaría de esta visión literaria y en un momento de su obra “El señor de los anillos”, narraría como Merry y Pippin tropiezan con Bárbol, un ent pastor de árboles. Dichos personajes le explican la situación en la que se encuentran y Barbol convoca a los ents a un entcuentro. Este es largo, se habla mucho y se discute pero finalmente los ents llegan a un consenso, se enfrentarán a Saruman y al señor oscuro. En este momento es cuando Tolkien nos sitúa en una acción similar a la que narró Shakespeare cuando las tropas camufladas con ramas de árboles se desplazan ante los atónitos ojos de Macbeth que ve como el bosque camina. Esta vez son los dos hobbits que sobre los hombros de Bárbol, ven como de repente el bosque de Fangorn avanza ante sus ojos y se dirige al auxilio de los asediados en el Abismo de Helm.

No creo que nunca averigüe quien fue el o la pitonisa o sibil·la que profetizó al Sr. Bauzá que eso sería coser y cantar y de lo único que debía preocuparse era que la marea verde se moviera y como debió explicarle las cosas para que él estuviera convencido que la sociedad se acomodaría en sus sofás y no movería ni un músculo. Tampoco sé qué tipo de negociación han estado manteniendo estos días el equipo de Gobierno con los profesores y los sindicatos, pero está visto que hasta unos ents (seres tranquilos y relajados que tardan una eternidad en decir una sola palabra) son capaces de reunirse, discutir y llegar a un acuerdo, resulta como menos curioso que aquellos que fueron capaces de reunirse, redactar y aprobar un decreto ley en dos horas ahora hayan sido incapaces de mover un poco su postura para poder empezar con una mínima no ya negociación, sino diálogo, pero del de verdad, no del que se dice en prensa que se quiere hacer.

Ayer era domingo y tampoco fue un domingo cualquiera, al menos para esta familia que os cuenta esto. Ayer tras mes y pico de obras nos trasladamos a casa. El sábado estuve hasta las once de la noche limpiando y colocando cosas para poder obrar el milagro del traslado al día siguiente. Por la mañana empaquetamos la casa, controlamos a los niños, Tsunami nos dejó un regalo de última hora de un escape de pipí en la cama de esos que se moja hasta la colcha, tuvimos que empaquetar hasta la pecera (si señores, con las obras la pecera se había venido con nosotros, al menos su contenido y a última hora vaciamos el agua en garrafas y metimos a los peces en botes de conserva para su traslado). Este fue nuestro plan del domingo por la mañana, el plan de muchos habitantes de los pueblos fue bajarse hasta Palma en coche.

Este domingo los restaurantes, chiringuitos y bares que levantaron sus barreras y abrieron las puertas, se han forrado, porque había lleno integral con cola incluida en todos. Yo tenía pensado ir a uno cerca de casa porque el tiempo no me daba para más malabarismos. Al llegar lo encontramos desbordado y en plan emergencia nos fuimos a una cadena de comida rápida pese a la oposición de Terremoto que le molesta mucho entrar en sitios de comida basura. Era curioso que ya en el anterior establecimiento todos los comensales fueran de verde, pero nunca creí que vería la hamburguesería atiborrada hasta los topes con clientes de todas las edades y tamaños uniformados de verde manifestación. Aún faltaban cuatro horas para que oficialmente comenzara.

Luego fuimos a casa a trabajar un poco más y después de un pequeño descanso de los peques nos llegamos a casa de mi ex. Había quedado con él para dejarle a Terremoto, ya que las concentraciones de mucha gente y los sonidos altos le ponen muy nervioso y lo que menos quería era hacerle pasar un mal rato al pobre y tener una crisis allí en medio. Faltaban aún dos horas para empezar y la calle estaba abarrotada de ciudadanos de verde, cual invasión marciana de teleserie pero sin armas laser y demás artilugios del futuro, tal vez pancartas, globos y silbatos pero dudo que estos se puedan considerar armas intergalácticas de invasión terrícola.

Vimos un autocar con todos sus ocupantes uniformados que se dirigía a la zona de parquin. El lunes salía en prensa que todos los autocares de las islas estaban alquilados, que no quedaba ni uno. Unos 200 autocares han llevado a unas 10.000 personas desde los pueblos. Los habitantes de Sóller tuvieron suerte y fletaron el antiguo y turístico tren de Sóller para realizar el recorrido de bajada y subida. Los del tren sólo les pusieron la condición que dentro no querían ni pancartas en alto ni pegatinas por los vagones. Los requisitos fueron cumplidos y tan sólo algunos grupos acababan de confeccionar o dar retoques de último momento a sus pancartas, pero sin exhibirlas ni sacarlas fuera. Digo que los de Sóller fueron unos privilegiados porque de muchos pueblos se pidió a Serveis Ferroviaris de Mallorca que fletara más trenes que los normales del servicio diario como ocurre cuando hay alguna fira o fiesta multitudinaria. Pero los de la SFM que está a las órdenes del Govern, consideraron que el hecho de una manifestación en la capital no era un acontecimiento suficientemente relevante para fletar ningún tren extra ese domingo. Así que entre una cosa y otra una parte de la población de las islas no pudo desplazarse como quería como nos comentó por facebook una compañera nuestra y su novio que no encontraron transporte y al menos nos apoyaban de forma virtual.

Una hora antes de la prevista para que la marea verde se moviera, la céntrica Plaza de España y sus inmediaciones estaban atiborradas. La estatúa del Rey En Jaume (Jaume I el Conqueridor) que la preside, iba debidamente enfundada en su camiseta verde (no sé cómo se la pusieron, pero se la pusieron) De las calles adyacentes fluía constantemente grupos de personas. Me llamó mucho la atención cuando llegábamos a casa de mi ex, me encontré junto a una mamá con su hija de unos doce años. Cuando vivía en mi anterior casa me las había encontrado muchas veces por la mañana cuando acompañaba a su hija a clase. Es una pareja inglesa, y el domingo allí estaba la madre con la hija hablando tranquilamente en la lengua de Shakespeare por la calle mientras llevaban puesta la camiseta verde de Crida y se dirigían a la manifestación… para que luego digan que sólo somos los catalanistas que nos manifestamos… curioso. También fue curioso ver una reportera y un cámara que iban desesperados casi corriendo por las avenidas buscando algún grupo de gente que no llevara ninguna indumentaria verde y les filmaban de forma compulsiva, como ocurrió con el grupo de señores (la mayoría emigrantes y algunos turistas – lo eran, los mallorquines sabemos reconocerlos a la primera-) que estaban sentados en una parada del bus y no entendían a que venía que el cámara se parara ante ellos y los inmortalizara de aquella forma. También era curioso que cuando alguien de verde pasaba por allí el cámara dejaba automáticamente de grabar. A esa hora aún podían encontraba algún grupo de paisano, pero dudo que más tarde pudieran seguir con su función informativa si su consigna era sólo gente sin prendas de color verde.

Nos dirigimos hacia un parque cercano a la zona de concentración y tras un inesperado y por suerte breve chubasco, nos reunimos con otros papis del cole de Tsunami. Así en conjunto es más fácil de controlar a los nenes y ellos lo pasan mejor y se divierten dándose la mano y tocando el silbato. Pero ante todo la seguridad, para aquellos papás que no tenían se repartieron etiquetas identificativas que introducías en unas pequeñas fundas de plástico y con un cierre de plástico enganchabas a los pantalones de los nenes. Algunos niños ya llevaban cosas por el estilo, incluso unos cuantos llevaban escritos en boli su nombre y número de móvil de alguno de los papis. Teniendo en cuenta que todos los niños iban de verde y todos los padres también, cualquiera encuentra al otro si se te despistaban por el camino y toda precaución siempre es poca. Así que una vez juntos y todos los pequeños con sus etiquetas bien enganchadas subimos hasta la calle San Miguel que desemboca en las Avenidas, muy cerca de la plaza de España. Eran las seis menos diez y todas las avenidas hasta allí donde llegaba mi vista y la foto que hicimos levantando en alto el móvil y disparando, estaba abarrotada de gente.

Cuando se solicitó el permiso para la manifestación, tan sólo se concedió poder ocupar un sentido de esta vía tan transitada, el otro sentido estaba abierto al tráfico. Nosotros cuando llegamos allí aún no lo sabíamos, pero la asistencia era tal que los organizadores habían dado la salida un cuarto de hora antes de lo previsto para poder descongestionar en algo la concurrida plaza de España y las avenidas. Según sé por otras personas, finalmente la policía se vio en la necesidad de cortar el otro carril de las avenidas porque la masiva afluencia de más personas de verde les desbordaba todas las posibles previsiones que habían realizado.

Así que allí nos tenéis un grupo de papis y sus retoños parados ante una gran multitud, pensando si tenían que esperar a más familias del cole para ir más unidos, cuando de golpe y sin que nadie dijera nada el bosque de Birnam, el bosque de Fangorn, y la Marea Verde dio un primer paso. Luego otro. Y otro. Al unísono todos se pusieron en marcha. He viajado por diversos lugares y estar en una calle muy concurrida no me es algo desconocido, tampoco es la primera vez que participo en una manifestación, pero en las manifestaciones la gente va vestida como quiere. No sé porque motivo el ver toda esa auténtica marea verde de golpe avanzar, el ver como realmente las palabras marea verde cobraban todo su sentido y realidad, fue algo que me emocionó de una forma que no me esperaba. Tuve que controlarme un poco para evitar que dos lagrimones se asomaran a la comisura de mis ojos. Fueron unos segundos muy breves pero extraordinariamente impresionantes y cargados de sentimientos, emociones y felicidad ante las trabas y frenos con que la sociedad balear se ha visto acosada estas últimas semanas. Como en los textos literarios, la marea verde se empezaba a desplazar y yo me sentía orgullosa por todo lo hecho y por formar parte de su historia.

Nuestro grupo iba muy tranquilo, evidentemente como casi todos vigilando a los niños. Había muchísimos padres con peques en cochecitos, bebes que ni caminaban. También vimos muchos abueletes y algunos de ellos iban en silla de ruedas empujados por sus familiares. Fuimos encontrando a lo largo del recorrido más gente mayor que se asomaba a los balcones y ventanas de sus casas para darnos apoyo. Una abuela con un paraguas verde desde el balcón de su casa muy cerca de la zona del cine Avenidas. Otra abuelita que de la ventana de casa nos saludaba a todos con el mismo gesto que emplea la Reina de Inglaterra cuando se desplaza en carroza. Otra señora mayor, tirando ya a los noventa años, pequeñita y seca, nos hacía gestos desde un segundo piso del Paseo Mallorca lanzándonos besos, poniendo sus manos sobre su corazón y luego abriéndolas hacia todos nosotros y señalando con signos que ella desearía estar allí abajo. Otro señor desde otro balcón de Jaime III ondeaba a intervalos una camiseta verde. Todos estos gestos de apoyo fueron muy bien recibidos y cuando la marea verde pasaba por allí los vitoreaba y aplaudía.

La manifestación fue muy tranquila, era algo más parecido a un peculiar paseo dominical a lo bestia. No había pancartas políticas, aunque sí algunos políticos de la oposición que iban mezclados entre el público sin lucir chapas ni signos distintivos. Con lo que podías encontrarte al lado de ti con un político caminando tan tranquilo. Los medios de comunicación controlados por el Sr. Bauzá han dicho que había multitud de esteladas y no sé qué animalada de catalanes se supone vinieron ese día apropósito para manifestarse. Yo de esteladas sólo vi una, es cierto que hubo algunas, en una foto de prensa aparecen dos,  pero era un símbolo anecdótico, lo que sí había era alguna bandera mallorquina y tampoco demasiadas. Pero esas no son esteladas y aunque se parezcan, tampoco son banderas catalanas, así que antes de informar, por favor, entérense de lo que dicen. El color imperante era el verde, pancartas verdes, globos verdes y camisetas verdes, tanto las oficiales como cualquier prenda de ese color, también abundaban las camisetas diseñadas por algunos colegios y grupos al no haber habido camisetas oficiales del Crida para todos y sinceramente, la creatividad de sus diseñadores fue muy variada y amena.

El paseo estuvo amenizado por bandas de flabiolers, tamborilers y xeremiers (tambores, flautas y gaitas) también por otras agrupaciones musicales que tocaban l’Estaca en todas sus posibles versiones musicales imaginables y también música popular. Un grupo iba vestido con la camiseta verde y unos kilts escoceses mientras tocaban. Más adelante un grupo de muchachos iban ataviados como en la peli de Breave heard pero en verde en lugar de azul. Se había hecho un muñeco enorme de un burro en señal de la testarudez demostrada por el Gobierno. Había múltiples pancartas a cual más creativa y mejor, me quedé con una grande que ponía “IES Son Guantánamo” y otra más modesta que llevaba una niña “esto saldrá en historia, y no nos saltaremos el tema”. Los asistentes tocaban instrumentos diversos, cajas de galletas de mantequilla con un cucharón de madera, cascabeles, silbatos, espantasuegras, tambores y creo que por primera vez en la historia, las ovejas de la part forana debieron quedarse durante unas horas sin sus cencerros porque si no, no me explico de donde se sacaron tantos.

En algunos puntos del recorrido el trayecto entraba a otras vías y cuando esto ocurría había pequeños parones para ir accediendo a ellas, pero ese fue quizá la única incidencia a destacar. Los guiris de los bares del Paseo Mallorca flipaban. Algunos mantenían la compostura mientras tomaban su merienda (o cena, vete tú a saber) y otros no pudieron reprimir sacar fotos de la multitud y aplaudirnos.

El personal destinado a realizar el recuento científico de los profesionales de la UIB iban haciendo catas en diferentes lugares del trayecto y se vieron desbordados. Cuando nosotros llegamos al final de la manifestación ya se decía una posible cifra de más de 80.000 y cuando nosotros llegamos a la plaza de la Reina,  la cola de la manifestación estaba ubicada a pocos metros al lado de la plaza de España, donde aún esperaban para empezar a andar.

En la Plaza de la Reina se leyó el manifiesto, bueno, se leyó hasta siete veces incluso una amiga posteó que se había leído en lenguaje de signos y esta chica ha trabajado con niños sordomudos así que debe ser cierto. Recriminaron los “ataques sin piedad” a todos los servicios públicos, a la educación, a la sanidad, a la atención a la dependencia, a los servicios sociales, a la administración pública, a los servicios de extinción de incendios…

La lista de agravios es larga y los convocantes de la protesta querían recordársela a la sociedad. Así, aseguraron que el Govern Bauzá atropella a todas las instituciones de Balears, no acata las decisiones del TSJB, amenaza con hacer desaparecer al Consell Consultiu o menosprecia la mano extendida por el rector de la UIB, Llorenç Huguet, para mediar en el conflicto con el sector educativo.

También los diputados Antoni Camps –que ha amenazado con elaborar listas negras de los docentes que secunden la huelga– y Ana Maria Aguiló –que sostuvo que los padres que llevasen a sus hijos a las protestas podían perder la custodia legal de sus hijos– fueron mencionados en la lectura y se llevaron los abucheos más atronadores.

A la hora de las peticiones, el manifiesto exigió la retirada inmediata de los expedientes abiertos contra los tres directores de Menorca, la retirada del TIL y un mayor respeto a la lengua catalana propia de estas islas. Ya en un tono más general, reclamaron una vuelta atrás en los recortes, la recuperación del profesorado de apoyo, de las ayudas de comedor, de las becas… Una interminable lista.

Cuando nosotros nos fuimos a las siete y media pasadas, aún llegaba gente y la cola llegaba aún a las avenidas. Por la noche al llegar a casa se hablaba ya de una cifra más cercana a los 100.000 manifestantes, aunque el gobierno insiste en que como los que hacían el recuento eran mayoritariamente profesores de universidad, no se pueden fiar de sus datos y según ellos eran 50.000 al principio y luego tuvieron que elevar la cifra a 70.000 porqué francamente, los 50.000 no se los creía nadie.

El día de la manifestación no fue el día de San Crispín y San Crispiniano, fue el día de San Miguel, San Gabriel y San Rafael, los tres arcángeles, y nosotros estuvimos allí.

Así como Enrique V recorría el campo de batalla con el cuerpo inerte de un joven abanderado en brazos, los mallorquines recogimos las quejas de la sociedad ante una política incoherente, con prisas y completamente sorda ante quienes tienen que aplicar o recibir las consecuencias de la nueva política educativa del Sr. José Ramón Bauzá.

Así como mientras en la obra de teatro del maestro Shakespeare, se cuentan las bajas que han tenido ambos ejércitos en la batalla de Agincourt, se va cantando a modo de Te Deum el Non nobis Domine, la sociedad mallorquina iba cantando S’Estaca mientras se sabían las primeras cifras del recuento.

Este mañana hemos amanecido con la no extraña sorpresa de que el gobierno del Sr. Bauzá siguen restando importancia al asunto. Esta mañana la prensa nos ha sorprendido con las siguientes declaraciones: “El conseller de Presidència del Gover, Antoni Gómez, ha  subrayado que las 100.000 personas que se manifestaron este domingo  en Palma en contra del Decreto Ley del Tratamiento  Integrado de Lenguas (TIL) «no representan el sentir popular sino una  opción muy personal», dado que, según ha señalado, sólo salió a la  calle el 7 por ciento de la población, mientras que en las pasadas  elecciones autonómicas, el partido del Sr. Bauzá recibió más del 18 por ciento del censo  electoral.

En una entrevista concedida a IB3 Radio, Gómez ha calificado de «política» la manifestación, Gómez ha  recalcado que el Govern «no va a dar un paso atrás» y va a  aplicar el trilingüismo en la enseñanza, ya que, a su juicio, va a  ayudar a «mejorar la educación de nuestros hijos».

En este sentido, ha manifestado que el Ejecutivo balear ya ha  mostrado su voluntad de llegar a un acuerdo con los sindicatos,  debido a que ya «hemos cedido en cuanto a levantar la medida cautelar  a los tres directores de Instituto de Mahón y de dar voluntad a los  centros para que apliquen el TIL en primero de la Educación  Secundaria Obligatoria»

Por otra parte, Gómez ha remarcado que el Ejecutivo balear tampoco  «va a dar un paso atrás» en cuanto a la Ley de Símbolos, otro punto  en el que está enquistada la negociación, debido a que, a su juicio,  es «totalmente antidemocrático» que en las escuelas públicas o en  cualquier edificio público el ciudadano no reciba el servicio con  «total independencia e imparcialidad». “

Como vemos el personal del Govern sigue un poco flojo en matemáticas, nuevamente mezclan baremos y ratios aplicando a la manifestación la condición de representar sólo un tanto por ciento de la población (eso los incluye a todos, desde los bebés hasta los no nacionalizados) mientras que para sus resultados electorales, se aferran a los votantes posibles del censo electoral, es decir, sólo españoles mayores de edad.

No sé muy bien cómo acabará todo esto. Mañana martes los colegios concertados, que sólo estaban convocados por los sindicatos hasta el día 30 para hacer huelga, empiezan de una forma más o menos normal sus clases. Los concertados de momento pretenden seguir con sus políticas educativas preestablecidas antes de la movida del T.I.L., veremos que consiguen. Todos los colegios concertados de las islas han apoyado en mayor o menor medida dentro de sus posibilidades los actos de protesta. Todos menos el colegio de Madre Alberta, quien ha abrazado de forma ferviente el decreto, posiblemente porque gran parte de su alumnado esté compuesto por hijos y familiares de los políticos del Gobierno.

Sé que os debo un post sobre la comparación de los libros de texto, y prometo que lo haré, pero permitidme que me tome unos días de descanso. Realizar de forma tan vertiginosa todos estos posts ha sido agotador, más de lo que había creído en un principio. Tengo una familia que me necesita y una casa medio desmontada y aún con reparaciones por las mañanas por si fuera poco. Pero sobre todo necesito descansar un poco. Espero al menos haber servido para dar a conocer mejor la situación por la que han pasado las islas estos últimos meses. Al principio de todo os dije que la información era una poderosa arma, espero que estos posts hayan servido para informar a los ciudadanos y que la política déspota que se está adoptando con algo tan serio como la educación de nuestros hijos sea tomada más en serio. Os prometo que si estos días ocurre algo importante os informaré, pero también os animo a entrar en los periódicos locales e ir leyendo, porque la información a ámbito nacional es muy breve y censurada y francamente, la dada por la cadena local IB3 siempre fiel al grupo gobernante en el Govern también.

Para acabar este post os escribiré otro pequeño fragmento de uno de los escritores actuales más populares del Reino Unido. En 2009 fue nombrado caballero de la excelentísima Órden del Imperio Británico por sus servicios a la literatura.

“Glenda ayudó a Huebo a subir a un asiento de madera. Él agarraba con fuerza su caja de herramientas, que llevaba sobre las rodillas, como si le ofreciera alguna clase de protección.

-¿Adónde intentaba ir?- le preguntó en cuanto los caballos arrancaron.

-A casa- respondió Huebo.

– ¿De vuelta con ella?

– Ella me dio valía –dijo Huebo-. Yo no era nada y ella me dio valía.

– ¿Cómo puede decir que no era nada? –dijo Glenda. En el par de asientos de delante, Trev y Juliet cuchicheaban.

-No era nada- repitió Huebo-. No sabía nada. No entendía nada. No tenía entendimiento, no tenía habilidad…

– Pero eso no significa que alguien no valga nada –dijo Glenda con firmeza.

– Sí que lo significa –dijo Huebo-. Lo que no significa es que sea malo. Yo no valía nada. Ella me enseño a adquirir valía y ahora la tengo.

A Glenda le dio la sensación de que trabajaban con diccionarios diferentes.

-¿Qué significa “valía” señor Huebo?

– Significa que uno deja el mundo mejor que cuando lo encontró- dijo Huevo.

-Bien dicho- exclamó la señora de las pasta de almendra- . Hay demasiada gente suelta que no da un palo al agua ni en sueños. “

Terry Pratchett. “El Atlético Invisible”

Estos días muchas personas han tenido valía, algunas con pequeños gestos y otras con gestos más grandes. Quiero daros las gracias a todos y todas, porque cada gesto de cada uno ha actuado como gotas de agua y como granos de arena y los isleños sabemos que sin mar y sin costas no existiría nuestro hogar. Gracias a todos por haber tenido valía.

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La indignación Balear ante la política educativa del Govern: La marea verde (los acontecimientos ocurridos del 13 de septiembre al día de hoy: los actos)

29 Sep

Siento no haber podido postear ayer, pero el viernes sacaron las máquinas del piso y aunque aún hay que hacer retoques este domingo nos hemos venido para casa, y claro, ayer me pasé limpiando y colocando cosas hasta las once dadas y no estaba para colgar algo.

A estas alturas y después de todo lo que os he contado, seguro que diréis, ¿y cuando hablará esta chica de las manifestaciones? Pues ya que  estamos uniformados, habéis visto que el respaldo popular es general e incondicional y ya sabéis porque lo llamamos Marea Verde, vamos a contar que ha hecho esta marea verde.

Antes de empezar tengo que disculparme porque no voy a contar nada de las islas de Ibiza y Menorca porque lo que narro aquí o lo he vivido o ha ido mi pareja y por eso tengo información de primera mano. Puedo confirmar que Ibiza y Formentera han sido muy activos, por su parte Menorca ha sido la más calmada de las islas. Los puebles de Mallorca se merecen un premio, porque allí los actos y las protestas han sido abundantes, muchísimo más que en Palma. Hemos de tener en cuenta que en los pueblos el arraigo a la cultura, las tradiciones y la lengua es aún mucho mayor que en la capital. Protestas ante los ayuntamientos, comidas populares para recolectar dinero, talleres, actos lúdicos, los periódicos iban cargados de referencias de casi todos los pueblos. Las quejas allí han sido muy destacadas. Desgraciadamente no voy a poder hablar de ello porque sería difícil citarlas todas y al no haber estado no os puedo contar exactamente qué ocurrió y como. Tan sólo comentar que en la prensa se decía que siete de cada diez municipios de Mallorca se oponían al T.I.L. Unos cuantos alcaldes han declarado públicamente su oposición ante el pueblo, pero, la disciplina de partido manda y en este aspecto el Sr. Bauzá lleva ventaja, cuenta con el apoyo de Calvià, Palma y Marratxi que conforman un gran peso a la hora de votar.

Hay unas constantes en todas las manifestaciones que se han dado hasta ahora, aparte de que de momento todas han sido por la mañana y en días laborales y son:

1º Su número, en todas ronda entre los 4.000 y 5.000 asistentes.

2º Si bien hay mayoría de madres el número de padres también es muy destacado (será que además de mi pareja hay muchos papás en paro… tal vez el Gobierno tendría que plantearse arreglar un poco la economía para que no se les puedan manifestar tantos papis al tener que ir a trabajar).

3º Hay gente de todas las edades y razas, desde los pequeñajos hasta los abueletes que van a manifestarse por el bien de sus nietos o porqué encuentran que ya está bien de que se hayan portado con esta cabezonería. En las manifestaciones no van sólo los mallorquines de pura cepa, los peninsulares y los emigrantes también forman parte de ellas.

4º Muchos manifestantes te dicen que ellos no tienen hijos pero sí sobrinos o que ellos ya tienen hijos mayores pero que esperan que pronto les hagan abuelos y no quieren este presente para sus futuros nietos (confesión de la señora de la papelería del barrio).

5º No se ha dado ningún incidente y hay una especial vigilancia sobre los niños que asisten. Pese a ello, la consellera ha dicho que piensa denunciar y quitar la patria potestad a todos los padres que lleven a sus hijos a las manifestaciones.

Sra. consellera, ya puede empezar a pensar como va a gestionar usted la pérdida de la patria potestad de 4.000 a 5.000 niños y que piensa hacer luego con ellos, porque me da a mí que tantos voluntarios de acogimiento no va ha encontrar de golpe y dudo que usted esté dispuesta a realizar una labor altruista y desinteresada de tal calibre en su domicilio particular.

6º Todas ellas han sido sonoras y no me estoy refiriendo sólo a los eslóganes vitoreados, ni al uso de pitos, me estoy refiriendo a que desde la segunda manifestación un grupo de padres y madres “amenizan” el acto con una buena batucada de tambores. Otro dato que incluiríamos en este apartado de acompañamiento musical es que en todas ellas el canto de “L’Estaca” ha sido fijo y seguido masivamente con acompañamiento de brazos incluido.

7º La duración, el tiempo en el que podríamos decir que todo el mundo está allí, (no los preliminares y los postres, el plato fuerte vamos), es de una duración entre dos y tres horas.

Pasemos pues a un resumen de todo ello.

Lunes 16 de septiembre, manifestación delante del Consolat de Mar, sede de la presidencia del Govern Balear. Primer día de huelga. Tengo que confesaros que siendo lunes, habiendo habido sólo un día de clase y estando los canales informativos aún un poco verdes (me refiero a poco desarrollados aún), la convocatoria fue un éxito. Mi pareja se llevó a Tsunami, a mí me da algo de yuyu porque sólo tiene cuatro añitos, pero mi “niño mayor de quatre anys” se ha pulido ya más manifestaciones que yo en toda mi vida. El edificio del Consolat de Mar para aquellos que no lo conozcan os diré que es muy pequeñito, así que a bien seguro se tenía que oír aquello desde dentro. Los manifestantes pidieron poder entrar una pequeña representación para dejar un escrito con las reivindicaciones de la huelga. Se les negó el paso, así que se quedaron fuera a cantar y hacer oír sus mensajes. Mi pareja me dijo que en la ventana del despacho del Sr. Bauzá había luz pero que las persianas estaban cerradas. Así que nunca sabremos si él estaba dentro o simplemente se había dejado una bombilla encendida así como te recomiendan que hagas cuando uno se va de viaje o vacaciones para que no te entren los cacos.

Al día siguiente, 17 de septiembre, tuvo lugar la segunda manifestación, esta vez delante de la sede del Parlament Balear. Ese día había pleno y esta vez un grupo de manifestantes pudieron acudir al mismo. Cuando uno lo solicita puede pedir asistir a ver un pleno y si los asistentes que entran van “uniformados” pues debe ser pura casualidad. Ese día también se debatía el asunto del T.I.L. El equipo del Sr. Bauzá está cerrado en dar una y otra vez el mismo discurso, es prioritario y es nuestro objetivo y de aquí no los nueves. La disciplina de partido impera y el Sr. Bauzá evitó tener que dar la cara y los que intervinieron fueron los portavoces. En esta manifestación fue cuando el grupo de la batucada hizo su aparición. Según me contó mi pareja, las más fotografiadas ese día fue un grupito de mamás marroquíes que iban todas vestidas con su túnica del color verde de las camisetas y el pañuelo de la cabeza de un verde con un tono algo más claro.

El miércoles se vendieron camisetas y el jueves 19 tuvo lugar la tercera manifestación. Esta vez la marea verde se llegó hasta la UIB la Universidad de las Islas Baleares, a varios kilómetros de distancia de la capital. Ese día se abría el curso académico y el Sr. Bauzá justificó su ausencia alegando que debía ir a otro acto, que se escaqueó del abucheo vamos. Se había hablado de hacer una cadena humana hasta la universidad, pero supongo que entre la carretera y la distancia eso no cuajó. Algunas personas sí que subieron a pie, pero la inmensa mayoría optó por hacerlo en coche particular, bus o metro. Esta vez el número de asistentes fue algo más elevado, tirando más hacia los 5.000 que los 4.000.

La Universidad apoyó en masa a los manifestantes y pidió dialogo, el rector se ofreció de intermediario, pero el Govern ha rechazado esta petición. Allí ocurrió un acto que en mi época de universitaria no hubiera dicho que vería. El curso académico este año lo abría la Dra. Mercedes Gambús, catedrática de arte y que casualmente fue con ella la primera clase que hice hace ya demasiados años cuando con mis tiernos 18 años empecé a estudiar historia en el entonces más reducido campos universitario. La Dra. Gambús dio su clase magistral y luego, cuando era el turno de los políticos, parte del claustro de los de Letras, la mayoría del área de historia, salieron al exterior.

El acto estaba abierto al público, pero evidentemente, ninguna aula disponía de un aforo para tanta gente. Fuera el grupo de manifestantes les aplaudió cuando salieron con las camisetas verdes en las manos ondeándolas a modo de pendones de guerra medievales. Algunos profesores y catedráticos que iban en ropa de calle se habían puesto apresuradamente encima una camiseta verde. Pero lo más alucinante de todo fue cuando Merce Gambus nos sorprendió a todos levantándose los faldones de la toga y exhibiendo debajo de ella una camiseta verde de Crida con la que había estado todo el tiempo de su discurso. ¡Merceditas, eres grande! La ovación de los asistentes fue apoteósica.

La noche del jueves había otra actividad cultural en Palma, la llamada Nit del Art a la que suelen asistir las personalidades políticas y nuevamente el Sr. Bauzá se excusó y dejó la papeleta al alcalde de Palma que fue quien se llevó el chaparrón de quejas. Esta vez la excusa de su ausencia fue su presencia en un acto local del partido en el municipio de Escorca, que si bien es de los que tiene más territorio, al estar ubicado en plena Sierra de Tramuntana, se tiene que decir que creo que  es el menos poblado de toda Mallorca.

El viernes había un acto del partido del Gobierno en un sitio cerca de la Catedral, en las murallas, llamado Ses Voltes. Se suponía que entonces el Sr. Bauzá se verá acompañado por todos sus partidarios y simpatizantes con el T.I.L., era el acto en el que debían reunir toda aquella mayoría silenciosa que apoyaba su reforma. Las medidas de protección ante posibles acosos de los manifestantes fueron considerables pero inútiles, nadie se acercó, se le dejó tranquilo porque a la asamblea de padres no le interesa buscar camorra callejera, sólo quiere buscar soluciones. El Sr. Bauzá había convocado a 500 de sus partidarios. Según los datos asistieron unos 250, si contamos a los cuerpos de seguridad la explanada de Ses Voltes podía llegar a los 300. La mayoría de los asistentes eran altos cargos y familiares. Lo cierto es que el recinto quedaba muy vacío en las fotos. Los comentarios al día siguiente fueron del tipo de “debe ser que los 12.000 simpatizantes han ido al baño a retocarse para la foto y no llegaron a tiempo”.

El fin de semana fue tranquilo, incluso nosotros tuvimos una fiesta de cumpleaños. El lunes fue otro día de venta de camisetas y esta fue a la que acudió mi pareja y que os he contado.

El martes 24 una nueva manifestación, era un día clave pues en el último punto del día era la aprobación del tan controvertido decreto ley urgente con el que se habían saltado el auto del TSJB. Ese día también había más bien 5.000 asistentes, aunque la prensa dice 4.000 personas como el anterior martes también en el Parlament, la única diferencia es que esta vez llegaban más lejos y estaban más estrechos.

Este día el Gobierno, exigiendo disciplina de partido a sus concejales, pese al inicio de voces discordantes dentro del mismo, aprobó apoyándose en la mayoría absoluta que ostentan y con la oposición del resto de partidos, el decreto ley urgente, así que oficialmente el T.I.L. se ha impuesto. Ese día la votación era nominal y se sabe que algunos alcaldes estaban en contra, pero la disciplina de partido es la disciplina de partido. Una en ocasiones se pregunta si lo mejor no sería contar los que están en cada grupo y que vaya sólo uno a las reuniones, la que nos ahorraríamos en sueldos y dietas. Ese día tengo que decir que la postura de la oposición fue acérrima y que subieron a defenderla fueron sus jefes de filas. En el caso del Govern, el presidente volvió a apartarse y dejó la papeleta de la defensa del T.I.L. a la consellera y la portavoz de educación. Entre la intervención del grupo defensor de la ley del trilingüismo se pudieron oir perlas del tipo de que “los maestros recursos para aplicar el inglés, por ejemplo con el Power Point”. (Academias de ingles del mundo, como no se os ha ocurrido enseñar en un plis plas el nivel B2 a vuestros clientes poniéndoles tan sólo cuatro powers points. )

El jueves 26 Mallorca se despertó con un gran lienzo verde que hondeaba de las laderas rocosas del Castell d’Alaró (foto que os puse en el anterior post). Las ruinas de dicho castillo roquero son extremadamente escarpadas y difíciles de llegar, así que supongo que quienes la pusieron sabían de escalada y sabían lo que hacían. El Sr. Bauzá envió un helicóptero de las fuerzas armadas cuyo destino son las labores de salvamento. Estuvo una hora intentando quitarlo y no lo consiguió. La factura que tendremos que pagar los mallorquines por los servicios del helicóptero son 1.800 euros la hora, por si no nos bastara con los recortes.

El jueves también tuvimos otra noticia además de la anécdota del Castillo. En las noticias se informaba de una nueva sentencia del TSJB. El auto decía que desgraciadamente el uso del decreto ley de urgencia es “un arma no prohibida”, que es “lamentable que el Govern Balear ocupe un lugar puntero en el ranking nacional de su uso” y que “esta forma de legislar sólo debería ser usada en casos de justificada urgencia”. También comenta que en dos años de legislatura ya han recurrido a ella en 29 ocasiones y cita un artículo jurídico que se jacta del abuso de su uso por parte del Gobierno de las Islas. Dice que “no puede sino aplicar la norma con rango de ley aprobada” y también comenta que es muy posible que ya la tuvieran preparada de antemano. Los jueces del Tribunal Superior incluyen “Bien puede aceptarse que da rabia”, razonan los magistrados, “ver cómo una medida cautelar, trabajadamente conseguida por el STEI-i, se pierde”. Pese a todo, y “por más que sea criticable”, la nueva norma con rango de ley “no presenta reproche determinante o al menos no podemos en esta fase preliminar del contencioso considerar que lo presente”. Por tanto la conclusión es que “se tiene que aguantar”

Ahora se ha interpuesto recurso ante el Tribunal Constitucional, pero no nos engañemos, dudo que este nos sorprenda con una sentencia favorable.

Pero mientras ocurre todo esto poco a poco los hechos se van difundiendo fuera de nuestras islas. Primero, el programa satírico Polònia de la televisión catalana TV3 le dedica un gag. Luego la cadena Ser, con Angels Barceló, presenta un programa desde un colegio concertado de Palma. En este acto el Sr. Bauzá estaba invitado, pero hasta el último momento no se sabía si vendría o no. También acudieron otros tertulianos como Toni Nadal, el tío de Rafa Nadal, y que es un acérrimo militante del partido del Sr. Bauzá. El público asistente al acto cuando vio esto pensó que al final acabarían hablando de deporte y se fastidiaría el acto. Sin embargo Toni Nadal pese a su militancia política, es un indignado más con la política educativa del Sr. Bauzá. Le dio un varapalo que les dijo de todo, algo que nadie se esperaba ni mucho menos. La directora del colegio le regaló al Sr. Bauzá una camiseta verde de Crida, que evidentemente tuvo que aceptar (me extrañaría que le durara mucho). Cuando intervino el Sr. Bauzá la mayoría de los asistentes se levantaron, se giraron y estuvieron todo el tiempo de su intervención girados de espaldas hacia él. Este hecho es semejante al ocurrido unos días antes en las Conversaciones de Formentor donde tres cuartas partes de la audiencia se levantó y salieron. Los interesados en el programa podéis oírlo en los enlaces siguientes:

http://www.cadenaser.com/espana/audios/hora-25-huelga-educativa-baleares-primera-parte-23/csrcsrpor/20130923csrcsrnac_67/Aes/

http://www.cadenaser.com/espana/audios/hora-25-huelga-educativa-baleares-segunda-parte-23/csrcsrpor/20130923csrcsrnac_68/Aes/

Pero puede que el impulso mayor fue en el programa de El Intermedio, se trató la noticia. Evidentemente, el Gran Wyoming recibió su pertinente camiseta (supongo que este sí que aún la tendrá) y como ya sabían que la preferiría así, eligieron una de mujer para que le estuviera más ceñida.

Durante todos estos días, las reuniones entre la Consellería y los huelguistas han sido constantes, pero siempre ocurre lo mismo o casi lo mismo. El Govern dice que ellos están dispuestos a reunirse y hablar, pero que su postura es inamovible, porqué como en las urnas les dieron mayoría absoluta eso quiere decir que los electores querían esto. Así que con este espíritu de inamovilidad no hay forma de avanzar. Los huelguistas claudicaron en aceptar el T.I.L. en lugar de rechazarlo de golpe, pero eso sí, de forma paulatina y con medios y preparación previa. También pedían la reincorporación de los directores despedidos. Los susodichos directores han sido readmitidos como profesores, pero no como directores y el expediente abierto sigue en marcha. Se habla de introducir ahora el T.I.L. en infantil y que en secundaria sea optativo. También se pide que se anule la redacción de la ley de símbolos, aunque parece que esto será difícil pues el Govern tiene previsto aprobarla el martes por un procedimiento de urgencia, así se podrá controlar la “publicidad” de los centros. En pocas palabras, que las negociaciones no marchan, así que la manifestación para el domingo siguió adelante.

Este domingo se esperaba una gorda, pero no es la de Navidad. Este domingo, por primera vez sin ser día laboral. Se ha convocado una manifestación a las 6 de la tarde en la plaza de España, se esperaba que fuera multitudinaria. Acabamos de llegar hace un momento a casa y ha sido algo alucinante, me he divertido mucho y me ha emocionado, pero contaros todo esto ahora me es imposible, así pues, lo dejo para mañana si me permitís. Os diré que de momento los datos provisionales son unas 100.000 personas en Mallorca, 8.000 en Menorca, 10.000 en Ibiza y 500 en Formentera (que conste que Formentera es muy pequeñita). Hoy ha ocurrido algo como nunca había pasado y estoy muy orgullosa de poder contaros todo lo ocurrido. Hasta mañana y muchas gracias por seguir leyendo. Gracias a todos.

plaça espanya verda

La indignación Balear ante la política educativa del Govern: La marea verde (los acontecimientos ocurridos del 13 de septiembre al día de hoy: La movilización ciudadana y la organización)

27 Sep

creciendo

El viernes 13 de septiembre no fue especialmente un día gafe ni raro, fue un día de comienzo de curso escolar, aunque, como rezaban algunas pancartas en algunos centros, “hoy no es un día normal”. Al menos, no era un día del todo normal… Los peques se vieron después de unos meses separados, Tsunami salió disparado hacia su profe y la llenó de besos y se dieron clases normales. Tanto a la entrada como a la salida del colegio los corrillos de padres comentaban todo lo que había estado pasando los últimos días. Todos alucinaban de la rapidez y (permitidme la expresión) “chulería” con la que se había desoído la sentencia del TSJB y que hubieran sacado el ya famoso decreto ley urgente en tan sólo dos horas. Está visto que cuando algo apremia a nuestros políticos hace que sepan trabajar y moverse de forma rápida y eficaz… es curioso, puede que el eslogan del “Yes, We Can” de los americanos se les haya pegado de una extraña manera para algunas cosas particulares. Los padres, mayoritariamente, estaban informados de la huelga del lunes, algunos nos habíamos enterado el miércoles de esa misma semana, dos días antes de que empezara el curso, cuando habíamos quedado unos cuantos en un parque para que los peques se reencontraran y fue entonces cuando la representante de la clase en el APA nos comentó el tema, hasta ese momento os confieso que yo no sabía ni que se estuviera montando una huelga.

Tengo que decir que la huelga ha sido muy seguida. El baile de cifras que se ha dado es curioso, aunque os explicaré a que se debe. En primer lugar, a los maestros se les descuenta por cada día de huelga que hacen 100 euros, en los periódicos de los últimos días he visto algunos que citan 90 euros, sea una cantidad u otra es un buen pellizco, sobre todo cuando se acumulan los días. La administración ha establecido unos servicios mínimos para cada centro, servicios mínimos que se han dado y no se ha producido ningún incidente en ningún colegio o instituto, al menos que haya salido en prensa o comentara. Tras una semana de huelga, la administración ha dicho que los servicios mínimos eran muy pocos, así que tenían que aumentarse, por lo que el número de profesores que podían libremente secundar o no la huelga se redujo. Las cifras son estas, el primer día de huelga si tenemos en cuenta los profesores que no estaban de servicios mínimos, sino realmente los que podían optar a ella o no, el seguimiento fue del 90%. Según el Govern el seguimiento sólo fue del 25 % puesto que las matemáticas aplicadas en la Consellería de Educación son las siguientes:

Están obligados a hacer servicios mínimos el siguiente personal. El equipo directivo del centro, a este le guste o no, no puede ponerse en huelga en ningún momento. El personal no directivo del centro digamos en plan infraestructura, para que nos entendamos, el personal de limpieza, los de cocina… que el centro esté en huelga no quiere decir que esté guarro ni sin comida para los peques que acudan al mismo. Después del resto, es decir, de los profesores, un tanto por ciento establecido por el mismo Govern es el que debe prestar los servicios mínimos. Creo que esto lo deciden los propios profesores, no tengo ni idea si hay algún sistema para hacerlo, o se les consulta si alguien se presenta voluntario para ello o se hecha a suertes con los palitos o lanzando una moneda al aire. Digo esto porque he leído en un periódico que en algunos centros nadie quería estar de servicios mínimos y todos deseaban hacer huelga el día 24, más adelante veréis porqué. Así pues, el personal que realmente puede optar decidir si desea hacer o no huelga es ese tanto por ciento de los profesores que no les ha tocado los servicios mínimos. Dejo esta explicación bien clara no porque dude que los que leéis esto no sepáis como funciona una huelga, dejo esto claro porque en ocasiones uno se plantea si los del Govern lo tienen del todo claro a la hora de elaborar sus estadísticas.

Aquí vienen las matemáticas aplicadas por la Consellería que os he comentado antes. Se contabilizan los directores, personal del centro y todos los profesores, tenemos un número, vamos, todo el personal del centro. A estos se resta los que han hecho huelga por lo tanto sale que sólo la han secundado el 25%. Veamos señores, seamos serios que precisamente hablamos de educación. El contabilizar en un porcentaje a las personas que precisamente por su condición o por estar de servicios mínimos no van a poder ponerse en huelga aunque uno quiera, no es muy lógico para sacar la estadística, yo nunca fui una lumbreras en matemáticas, pero hasta aquí llego. Así que si alguien lee la prensa y se encuentra con estos curiosos bailes de cifras, que sepa que la causa es esta. Es cierto que últimamente hay menos profesores que secundan la huelga, el motivo es por una parte que les han aumentado los servicios mínimos, pero por otra, que los que estamos ahora en huelga son los padres. Pero antes de adelantarme tanto os resumo un poco como se ha estructurado esta huelga que de momento sigue y sigue llevando puesto el cartel de indefinida.

Me da la impresión de que originalmente el Govern no se tomó demasiado en serio las repercusiones a las que ha llegado esta convocatoria. La sociedad mallorquina no es precisamente muy beligerante, es más bien bastante apagada, adaptable y comodona. Imagino que el Govern creía que los padres presionaríamos a los maestros para que la desconvocaran, sobre todo después del parón estival cuando los abuelos están a punto de amotinarse, se han acabado las posibles actividades de verano del año y uno ya cuenta los días que faltan para que la prole vuelva a la rutina diaria. Pero la sorpresa es que no ha sido así. No se tuvo en cuenta una cosa, que los padres, ante todo, somos padres, no somos militantes políticos ni sindicalistas. Los padres no luchamos por unos ideales políticos, porque si una cosa tiene la situación de estos días, es que ha movido a todo el mundo, gente de un color y otro, incluso declarados y acérrimos votantes del partido del Gobierno se han manifestado públicamente y han pedido sentido común y diálogo (bueno, realmente les dedicaron algunas palabras más apasionadas, ciertas intervenciones han sido calificadas de auténticos torpedos, sin ningún pelo en la lengua, pero lo dejaremos en sentido común y dialogo, quienes quieran detalles pueden entrar en las hemerotecas de cualquiera de los periódicos locales y lean)

En realidad todo fue muy rápido. En poco tiempo se constituyó una cosa llamada caja de resistencia. Originalmente estas cajas de resistencia las suelen crear los sindicatos cuando hay huelgas de larga duración para que los trabajadores que las realizan puedan ver compensadas de alguna forma la pérdida de poder adquisitivo. En nuestro caso no se quien la creó y creo que hay en varios sitios y luego van juntando las aportaciones. En estas cajas los profesores que estaban en servicios mínimos hacían aportaciones para compensar a sus compañeros. Los padres nos fuimos apuntando. Muchos padres de muchos colegios han hecho aportaciones para que los profesores puedan seguir secundando la huelga, se han realizado actos, unos mayores y otros pequeñitos para recaudar fondos para la caja de resistencia. Se han publicado las cuentas y ha habido una gran cantidad de donaciones anónimas. La semana pasada salió en prensa que un desconocido había hecho una aportación de 6.000 euros. Diversos intelectuales y artistas y deportistas de las islas y de Cataluña han participado en ellas. El pintor Miquel Barceló ha donado un gravado para una subasta, la cantante Maria del Mar Bonet un dibujo, el fotografo Toni Catany una fotografia, la actriz Rosy de Palma y recientemente el cantante Lluís Llach también ha contribuido y así un largo etcétera que podéis ver en la prensa insular. El martes 25 al medio día se comunicó que ya se habían superado los 150.000 euros, que no dan para pagar todo lo que han perdido de poder adquisitivo todos los profesores, pero en algo se les ayudará y se está gestionando el como administrarlo y distribuirlo. La gran mayoría de estas donaciones están formadas por pequeñas aportaciones de los padres. He visto muchos que quedaban entre ellos para comprar las camisetas o las adquirían en el centro y decían, el cambio para la caja. Luego os explicaré lo de las camisetas.

Bueno, la huelga como veis tiene un respaldo social inesperado. Los maestros que están de servicios mínimos procuran ir rotando para así apaliar las pérdidas en sus nóminas. Pero aunque se haya creado esta caja y se les intentará compensar, es indiscutible que el poder adquisitivo mermara y es con lo que cuenta el Govern para que claudiquen y callen. Entonces es cuando nuevamente los padres han sorprendido otra vez a los políticos. Es cierto que la huelga la han convocado los maestros y los sindicatos de enseñanza, pero lo alucinante fue que sin proponerlo ninguno de ellos, los padres se fueron coordinando de una forma espontánea. Un buen día, un papá se dio cuenta de que el comité de docentes tenía un grupo de facebook para gestionarse y que los padres debían entrar allí para estar informados, sin embargo, los mismos padres no disponían de uno. Así que abrió un grupo de facebook para la llamada Plataforma de padres de padres y a partir de facebook y twitter se han ido organizando y compartiendo información y contenidos con los docentes. De esta forma los actos y las actividades se han podido delegar y redistribuir.

Como la huelga va para largo, los padres han propuesto a los maestros que ellos harán también huelga, es decir, en la mayoría de centros se están creando los días de vacía el aula. Tres días a la semana los maestros están en huelga. Los otros dos días, los maestros van a trabajar pero los padres no llevan a sus niños al colegio, es la misma protesta pero al revés. De esta forma los centros siguen inactivos y los profesores pueden compensar su nómina, que de algo hay que vivir. Se informa de que se intenta conseguir que el mayor número de niños no vaya, evidentemente, aunque si algunos padres no pueden tener a los hijos y tienen que llevarlos no hay ningún problema, al contrario, que nadie se piense que estarán desatendidos o se tomará represalias contra los alumnos. Esta estrategia a tenido diversa repercusión dependiendo de cada centro. Algunas zonas con población mayoritariamente de fuera de las islas y con gente trabajadora, ha llevado a bastantes pequeños ya que no tenía con quien dejarlos, mientras que los más mayores sí que han quedado en casa. En otros lugares ha tenido mejor acogida, hace unos días leí en prensa que en no recuerdo que centro de un pueblo de Mallorca sólo había ido un niño en todo el colegio. Los abuelos vuelven a dar una mano con los nietos, algunos papis que uno de los miembros de la familia está en paro se queda con los niños (ese es nuestro caso ya que desde principios de verano el papi de tsunami está en paro), otros grupos de padres se han organizado para reunir a tres o cuatro niños e irlos teniendo de forma rotativa entre las tres o cuatro familias, otros por su tipo de trabajo pueden llevar a los niños con ellos, vamos, que las opciones han sido diversas e imaginativas.

Evidentemente esto no ha gustado al Govern y  la defensora del menor en Baleares ya ha amenazado con que piensa denunciar a todos los padres por abandono escolar de sus hijos. El anterior defensor del menor le ha respondido que porque motivo cuando realmente hay casos de auténtico abandono escolar por ciertos núcleos de familias conflictivas no lo denuncia y ahora piensa denunciarlos a todos, que como se las va a arreglar. Sí, algunas situaciones son esperpénticas.

Un poco más arriba he nombrado unas camisetas y como al pagarlas se decía que el dinero para la caja (ya habéis visto que cuando dicen la caja se refieren a la caja de resistencia), ahora os explicaré lo de las camisetas. Ya sabéis que desde que estamos inmersos en esta interminable crisis económica, se han dado ciertos recortes y que las manifestaciones y movilizaciones en contra se han caracterizado, al menos en Baleares, por un bello sentido de la estética y el colorido. Los funcionarios nos manifestábamos de negro, el personal de sanidad de blanco, los bomberos no recuerdo ahora de que color y el personal docente de verde. Sí, las camisetas de Crida no son un invento de estos últimos días, las camisetas empezaron a ver la luz en la primavera de 2012, tras la primera asamblea de Crida, que tuvo lugar el 15 de marzo en el colegio Es Pont. Así que las camisetas verdes con el lema “Crida! Per una educació publica de qualitat” (“¡Grita! Para una educación pública de calidad”) a la que se ha sumado la escuela concertada, (porque todo lo que os estoy contando pasa en la pública y en la concertada), se han hecho famosas. Leí que en los primeros días de huelga se habían vendido más de 30.000 camisetas, se habían “reeditado” en varias ocasiones y se “extinguían” a las pocas horas de su puesta en venta. Las camisetas se han vendido a precio de coste, 4 euros. Las últimas 11.000 desaparecieron este lunes en pocas horas. Hoy ponía en la prensa que en total se han vendido 30.000 de las cuales 18.000 de ellas han sido desde que ha empezado la huelga. Sea la cifra que sea, eso son muchas camisetas. La empresa de estampación no da abasto, tiene a 12 personas trabajando en ellas sin parar y se venden a 4 euros con un bajo margen de beneficio que no llega a un euro por prenda y se distribuye entre la caja de resistencia y las actividades de la plataforma Crida. Como no dan abasto para fabricarlas, se designan día y puntos concretos para su venta y ese día se monta una cola impresionante. Me he hecho mucha gracia que precisamente en un articulito de la prensa de hoy en la que entrevistaban al dueño de la empresa de estampado, hacía la siguiente comparación “En las dos últimas semanas, en cuanto abren un punto de venta se generan unas colas similares a las que se ven en los conciertos de Justin Bieber “. Mi pareja fue el miércoles pasado un poco antes de que abrieran el punto de venta y aún así tuvo que hacer una cola de una hora. Cuando llevaba media hora de cola comunicaron que todas las tallas de niños se habían agotado, así como algunas tallas de adulto. Esta semana el miércoles y el jueves se han vuelto a vender y han arrasado de nuevo. Los establecimientos del ramo textil de Palma han declarado que en general las prendas verdes han tenido una fuerte demanda que les ha dejado casi sin existencias, estos días el verde mola. En todas las manifestaciones los asistentes van con las camisetas verdes o con cualquier otra prenda del mismo color. Cualquier día puedes encontrarte por la calle personas de todas las edades con ellas y hay además de para los pequeños, un modelo para hombre y otro para mujer.

En la próxima entrada hablaremos de los actos, manifestaciones y concentraciones que se están llevando a cabo. Muchas gracias a todos los que os habeis hecho eco de nuestro grito por la educación de nuestros hijos.

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