Sobre las infecciones y las vacunas (precuela del post de ayer)

5 Jun

Bueno, no tenía pensado escribir nada más sobre las vacunas, al menos de momento, pero después de los dos comentarios de ayer por parte de Maribel y de Mo creo que voy a aprovechar y lo contesto todo aquí en forma de rápido e improvisado post.

Antes de todo me gustaría recordar una cosita. El haber trabajado en archivos parroquiales me ha puesto en contacto con libros de óbitos. Muchas enfermedades que hoy en día son muy llevaderas y con unas simples medidas se puede vivir sin mermar la calidad de vida, hace menos de cien años eran mortales. La gente se moría de diabetes y hoy con la insulina ha dejado de ser una enfermedad necesariamente mortal. La gente moría de varicela, de gastroenteritis, morían de paperas, morían de tifus, de rabia, de tétanos. Muchas infecciones respiratorias eran necesariamente mortales, de hecho la mortandad infantil en los primeros cinco años de vida era muy elevada. Ahora estamos acostumbrados a que todo esto no es peligroso, pero en ciertas regiones del planeta siguen siendo mortales.

Supongo que ya sabéis que en el blog me limito a comentar, dar mi opinión y también aconsejar según mi experiencia. No pretendo que nadie haga nada que no quiere. Evidentemente, cada uno es muy suyo de vacunar o no, como cada uno es muy suyo de decidir si quiere recurrir a la medicina hmmm… digámosla de ambulatorio y seguridad social o bien a la tradicional, la homeopática, la oriental o las que pueda haber y desconozco. Por supuesto que yo tendré unas preferencias. De la misma forma uno es libre de tener una dieta omnívora, carnívora, ictícola, vegetariana y todas las variantes que puede haber en estas dietas.

Mi post de ayer como visteis iba por otros derroteros. Realmente se podría resumir en ese refrán que dice “mejor prevenir que curar”. Veamos, yo puedo controlar muchas cosas en mi vida y en la de mi familia, me explicaré. Yo decido si la ropa es comprada en tienda o la confecciono yo (si supiera). Yo decido si los ingredientes de nuestra dieta son los del súper o los compro en una tienda o mercado de productos ecológicos o bien tengo la suerte de tener un huertecito y los cultivo yo misma. Yo decido si el pan lo compro prefabricado y lo horneo, compro pan de molde, compro el de panadería o bien yo misma lo cocino en casa. Como veis somos libres de controlar muchas cosas y muchos factores, pero hay una serie de factores que por mucho que queramos, por muchas precauciones que podamos tomar nunca podremos controlar del todo y en este grupo de factores estarían, las fuerzas de la naturaleza, los accidentes fortuitos y evidentemente, todo lo que no podemos ver. En este último grupo encontramos todos esos bichitos, virus, bacterias y demás microorganismos que pueden afectar a nuestra salud.

Problema de los microorganismos, el primero, que no se ven. El segundo, algunos se mueven o desplazan por medios que tampoco podemos controlar. Veamos, yo puedo no acercarme a una charca contaminada, si bebo de ella a sabiendas que está contaminada es que soy una inconsciente o estoy muy desesperada. Pero por ejemplo yo no puedo controlar lo que hay en el aire. Ciertas enfermedades se transmiten por vía aérea, otras pueden estar en una superficie y permanecer allí vivitas y coleantes durante cierto tiempo sin que nada de sospechas de ello.

Vuelvo a poner ejemplos. Cuando subo a un coche me pongo el cinturón de seguridad para evitar lesiones mayores en caso de accidente. Como es normal yo no cojo el coche con la intención de tener un accidente, pero por si acaso yo me pongo el cinturón. Cuando salgo de casa y voy a cruzar la calle primero miro a ambos lados. Evidentemente, mi intención no es cruzar la calle para que me atropellen, por eso tomo la precaución de mirar. Antes de manipular comida me lavo las manos y lavo los ingredientes, por muy limpios o ecológicos que parezcan, ya que mi intención no es poder contaminar esos alimentos que luego tomaremos.

Todo lo que he citado en el párrafo anterior son circunstancias que yo puedo controlar e incluso así puede ocurrir algo que salga mal y la hemos fastidiado. Pero yo no puedo controlar con que personas nos cruzaremos por la calle yo y mi familia. No puedo controlar si algún niño con una enfermedad se ha ido a jugar al parque justo antes de que vaya mi hijo y luego mi nene se pone en contacto con lo que se ha infectado. Yo no puedo controlar que una persona infectada vaya al súper y coja una bolsa de algo y luego lo deje en su sitio y yo vaya luego y me lo lleve a casa. Tampoco puedo controlar que una persona infectada suba al bus, o coja un taxi o vaya al cine o vaya al cole donde está mi nene o entre en mi trabajo y me tosa cuando yo estoy hablando y note como me salpica su saliva dentro de mi boca como me pasó este invierno y que os conté en este post.

Tengo una amiga que cuando sus nenes hicieron el cumpleaños fue a un parque de niños. El hermano se plantó allí con sus tres hijos en plena infección virulenta de varicela y entre las invitadas había una mamá embarazada que evidentemente no le hizo nada de gracia pero su nene no quería irse. Recuerdo que aparté al hermano y le pregunté porque traía a los niños allí  enfermos y que el contagio de ello era grave. Me contestó que era el problema de los demás, que él no tenía por qué tener a sus hijos encerrados en casa durante la enfermedad y que encima les hacía un favor porqué así  lo tenían todos los niños y ya lo habrían pasado. Mi amiga me dijo que en la familia estaban amargados con el hermano y la cuñada, porque se hace algo y en lugar de avisar y que se posponga otra semana se planta con toda la familia enferma y luego al cabo de unos días todo el mundo está de baja con los consiguientes problemas laborales, escolares y evidentemente, con las consecuencias de estar enfermos.

Muchas veces pensamos que nosotros somos muy civilizados pero los que nos rodean no tienen por qué compartir ese civismo. Por otra parte ayer os comentaba que hoy en día con los medios de transporte que hay las pandemias yo no son sólo locales, se pueden convertir en mundiales en pocos días. Ambos comentarios de ayer me recordaron el numerito que se montó con la vacuna de la gripe A, el dispositivo que se montó y al final todo acabó en agua de borrajas, es decir, en nada. Evidentemente, a raíz de eso muchas personas se han preguntado si todo ello no fue un montaje de las farmacéuticas para tener un extra en sus ingresos. Pues no sé, no tengo suficiente información como para poder opinar en un sentido u otro. Pero sí os diré una cosa. ¿Y sí realmente al final la gripe A hubiera sido tan chunga como creían que sería? y si no se hubiera hecho nada, ¿qué diría entonces la gente? No creéis que entonces todas esas medidas preventivas tan criticadas hubieran sido muy bien acogidas y celebradas…

Unos años antes surgió otra pandemia de forma algo extraña, la neumonía atípica y esa sí que causó infecciones en varios puntos distantes del globo, de forma rápida y con víctimas mortales. No se ha informado mucho como fue, pero según vi en un documental todo vino por una mutación en la zona de Cantón,  la contrajo un chico que fue atendido por un médico rural que se infectó. Este viajó luego a Hong Kong sin saber de la infección y allí estando en el hotel enfermó y de hecho murió allí. Antes de morir vomitó en el pasillo sobre la moqueta y también en el ascensor coincidió con otros turistas que abandonaban el hotel. En el ascensor estornudó de forma continuada, pero claro, como te bajas de un ascensor en marcha, así que el virus que se propagaba por vía aérea pasó a estos. Los pasajeros fueron a sus respectivos países y de allí la cosa se complicó bastante. He encontrado estos dos artículos (artículo 1; artículo 2) que los explican un poco, puesto que no es tan fácil encontrar la historia. Meses después de todo ello y aun habiendo limpiado y desinfectado, los análisis de la moqueta del pasillo del hotel seguían dando que había bichitos activos y era un foco de contagio.

Ante estas cosas que evidentemente no podemos controlar ¿Qué hacemos? Meter a nuestra familia en una burbuja… llevarlos por todo con mascarillas en plan Miquel Jackson y sus manías… no dejarlos salir de casa….

… Sinceramente, seguir viviendo tranquilos y recurrir a las vacunas cuando estas son fiables y oportunas me parece una prevención y una solución más limpia y segura. Ayer buscando ilustraciones para el post me encontré con esta web que contesta a diversas preguntas de forma muy accesible, pero ya sabéis que siempre os digo que ante la duda quien mejor os puede asesorar es el pediatra. En mi caso, recurrir a las vacunas es la forma que he elegido para proteger a mi familia, luego cada uno decide la que elige para la suya. Aunque si luego hay un contagio hay que atenerse a las consecuencias de este.

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8 comentarios to “Sobre las infecciones y las vacunas (precuela del post de ayer)”

  1. ¡Mama qué sabe! 5 de junio de 2013 a 10:44 pm #

    Y cómo me he perdido yo el post de ayer! Como no he recibido mi mail avisando de que mi “mono” de Laura podía calmarse? Sensatez te sobra amiga! Voy a ello!♥

    • Laura 5 de junio de 2013 a 10:50 pm #

      Jajajaja, será que tu ordenata teme a los virus

  2. Maribel 6 de junio de 2013 a 12:51 am #

    Bueno, bueno… no quisiera ser yo quien defienda a los anti-vacunas, siendo como soy pro-vacunas, jiji. Ya comenté que mi hijo sigue su calendario de vacunas al día.
    Sin embargo sí que me gusta conocer ambos puntos de vista y esos padres inconscientes que llevaron a sus hijos enfermos para contagiar a todos los demás… pues qué voy a decir de ellos, sin comentarios.
    Sé que la gente que no vacuna a sus hijos sí que cuidan su sistema inmunológico de forma natural. Para mí no es suficiente, ya te conté ayer que después de analizar sus argumentos decidí que no estaba de acuerdo.

    Pero me gusta ser crítica, sobretodo con asuntos que no están del todo claros. Y aunque este no era el tema de tu post, sí creo en los intereses económicos que hay montados detrás de los temas sanitarios.

    Besos

    • Laura 6 de junio de 2013 a 4:22 pm #

      Ya vi Maribel que tenías la cartilla de vacunaciones en regla jajaja. La precuela la escribí porque planteabas tú y Mo unas cuestiones, o eso creí, referentes a quienes no vacunan. Como he puesto, cada uno hace en su casa lo que quiere. Me pareció interesante tratar estos últimos comentarios, no para polemizar ni montar un sinodo, simplemente para dar opiniones. Así como tú comentastes que al conocer los opiniones de otros te llevó a plantearte ciertas cuestiones, pues simplemente puse todo esto. No se si habré dado mucho que pensar, pero el tener diversas visiones y mantener la mente en funcionamiento para lograr el mejor confort de los tuyos es un buen ejercicio a seguir.
      Sobre los padres de las criaturas, pues como me dijo la hermana, ya no se que decir ni pensar. Ella está amargada y el resto de familia también, no creas, que no es que los hayan educado de formas diferentes. Si los ves juntos son la noche y el día en cuestión de educar a los hijos. Mi amiga es más de normas en casa y su hermano por lo que me dijo hasta que los niños cumplen dos años pueden hacer en casa lo que les salga de las narices, pero a partir del día siguiente en que han cumplido los dos años les impone unas normas de cuartel militar y así los tiene y les va. Son caóticos.
      Pese a todos no es un caso aislado, alguna vez me he encontrado algún peque con varicela en los parques o en el cole a buscar al hermanito. Pero con la hermosisima conciliación familiar y laboral que tenemos… no todos tenemos una canguro o un abuelo que nos den una mano. No estoy defendiendo la postura, pero así como pintan las cosas, lo tenemos claro.

  3. MisMellis 6 de junio de 2013 a 10:38 am #

    Ufff… yo también soy de las de más vale prevenir que lamentar.
    De hecho en la guardería la directora se pone supercansina con el hecho de que no llevemos a los niños malos, muchas madres llevan a sus niños con catarros o cualquier otra cosa y a los dos días 150 niños y sus profesoras acaban malas malísimas.
    El problema vino el año pasado, un niño cogió una enfermedad contagiosa y grave y en la guardería se enteraron 15 días después, la directora nos pasó una circular llamandonos irresponsables por llevar a los niños en esas condiciones en casa, y le echó una buena bronca a la madre de ese niño por llevarlo al cole y encima tener el morro de contarlo a toro pasado.
    Muchos padres llevan a sus hijos enfermos porque no tienen otra forma de quedarse con ellos, porque en esta sociedad esto de la conciliación no existe y claro luego te encuentras que ese niño propaga virus a diestro y siniestro y de esta forma yo me tiro todo el invierno mala malísima.
    Hay veces que podemos sospechar que esto de las vacunas es puro negocio, pero debemos ser sensatos y pensar que debemos estar preparados por si acaso y que tal y como he dicho prefiero prevenir que curar.

    • Laura 6 de junio de 2013 a 4:28 pm #

      En la escoleta de Tsunami y en los coles que han ido pedían que si tenían algo infeccioso no los llevases, entonces tocaba hacer encaje de bolillos como más buenamente pudiera uno e ir parcheando cada temporal por separado. En la escoleta no tenían problema si el niño tenía un simple constipado. Como decían las chicas, si por unos mocos los tenemos que sacar fuera no tendríamos niños en todo el invierno. Eso se agradecía, ahora sí, a la que la cosa se contagiaba era otra historia.
      En el cole de Terremoto, supongo que por lo delicada que tienen la salud muchos niños que hay allí, el control es más bestia. Te piden una nota o informe del médico conforme lo que tiene y para darle la medicina te piden al menos una fotocopia del papel que hace el médico al recetarla o del informe de urgencias donde sale la visita, causas, exploración y tratamiento. Ese papel junto con la medecina se pasa a la zona del médico y enfermeria. Tienen una enfermera todo el tiempo y un médico que pasa siempre algunas horas al día por el cole y otros está todo el día allí con los más tocaditos. La enfermera es la que se encarga de administrar a cada niño la dósis indicada y guarda este informe todo el tiempo del tratamiento. Así que ya vez pedazo control me llevan allí, a la madre esa que cuentas la hubieran puesto más firmes que el palo de una escoba.

  4. Mo 6 de junio de 2013 a 11:15 am #

    Voy a aprovechar tu post (gracias por contestar de forma tan detallada 🙂 ), para explicarme un poco.
    En primer lugar, las dos partimos de la misma base: estamos a favor de las vacunas. Mi Peque tiene su plan vacunal al día y yo también, así que sólo puedo estar de acuerdo con lo que has explicado en la mayor parte del texto. También creo que la globalización que vivimos hoy en día hace que seamos carne de cañón para sufrir las consecuencias de la mutación en algún virus (ojalá no sea así, pero desde luego es una posibilidad más que elevada). Y por supuesto, a mí no se me ocurre llevar a mi hijo a ningún sitio cuando está enfermo para que vaya diseminando sus virus…
    Cuando digo que hay vacunas que me generan desconfianza, hablo por mi experiencia personal en mi campo -la veterinaria- y también por el caso de la gripe A que comentaba (no solamente por ése, pero ya que lo menciono hablaré de él). En medicina los hitos se van alcanzando paso a paso. A veces, un fármaco que parecía maravilloso, ha acabado resultando un fracaso, porque el tiempo ha demostrado que existen efectos secundarios no previstos que son claramente indeseables. Por eso hoy en día, antes de lanzar un medicamento al mercado se hacen una serie de estudios protocolizados para tratar de minimizar esos riesgos (y aún así, a veces, con el tiempo, se deben retirar de la comercialización porque los facultativos que los usan empiezan a detectar efectos adversos no controlados en un inicio –es lo que se denomina farmacovigilancia-). Supongo que en su momento ya tuviste acceso al video de Teresa Forcades en el que cuestionaba la necesidad de la vacunación generalizada frente a la gripe A (esta mujer es una monja que estudió medicina y con un doctorado en salud pública –me gusta resaltar este punto, porque creo que su opinión está legitimada por su formación académica, además no es una “anti-vacunas”, sólo cuestionó la vacuna de la gripe A-). Desde mi punto de vista vale la pena verlo. Por una parte explica que se habló de pandemia cuando la mortalidad del virus era inferior a la de la gripe estacional (es decir, muy baja). Por otra, y volviendo a lo que hablaba de los estudios y la necesidad de probar bien un fármaco, vacuna, etc. antes de usarlo de forma generalizada, explica que con la vacuna de la gripe A, al tener que actuar frente a la “pandemia” de forma urgente, se cambiaron ciertas pautas que eran habituales con la vacuna estacional. Por una parte se recomendó administrar dos dosis de vacuna (algo nuevo) y por otra, se utilizaron unos coadyuvantes mucho más potentes (algo que ciertos sectores de la profesión no veían con buenos ojos porque jamás se habían probado con esta vacuna y porque unos años antes habían dado problemas). Hay mucha más información sobre el tema, pero creo que sería extenderme demasiado.
    Otro problema con las vacunas que sirve como argumento para quien no quiere usarlas es la poca uniformidad de criterio. Cada comunidad regula unas vacunas como obligatorias, y esto, a mi parecer, le hace un flaco favor a la vacunación. Además, cada médico también tiene unos criterios, y uno te recomienda las que son optativas y otro te dice que no hacen falta. Ahí todos tendrían que ir a la una, pero entiendo las divergencias de opiniones porque también lo vivo en mi trabajo diario.
    En fin, que ese en mi punto de vista.
    Un beso!

    • Laura 6 de junio de 2013 a 4:49 pm #

      Hola Mo, confieso que mi campo no es la medicina, ni la enfermeria, ni tampoco la veterinaria. Eso sí, tengo un título de socorrista que me saqué hace unos veintitantos años. Estoy licenciada en Historia y trabajo como bibliotecaria, así que a primer golpe de vista pues como que no sea la persona más indicada para hablar en profundidad del tema.
      A mi favor puedo decir que tengo algunas amigas médicos y metidas en temas de sanidad, que tienen la mala costumbre de contarme sus cosas y hablarme de estos temas como si yo fuera una experta en la materia hasta que las paro y les pido que me expliquen las cosas a nivel más mundano. Supongo que entre esto, que me gusta leer cosas cuando tengo que hacer uso de ellas, veo reportajes cuando puedo y recuro mucho al pediatra, mi experiencia y el sentido común, pues como que doy mucho el pego… o puede que realmente sepa algo más de lo que creo.
      No he visto ningún video, al menos que recuerde, de Teresa Forcades y tampoco estoy muy versada en toda la movida de la Gripe A que veo que estais muy con este tema en concreto.
      Lo que dices de los medicamentos es muy cierto. Si en la cocina las recetas se consiguen a base de hacer “experimentos” apuntar los buenos y descartar los incomibles o indijeribles. Pues en el campo de los farmacos también puede pasar algo por el estilo para que nos entendamos. Así como en la prehistoria se sabía que una planta era verenosa porque se había muerto el neandertal de turno que se la había zampado y sabían que era buena para la barriga si le había hecho el efecto contrario pues en el fondo la cosa se ha sofisticado muchísimo pero tiene las mismas bases, más elaboradas eso sí. El poner en práctica esas bases hoy en día no es nada barato, vamos que no era como lo de observar al tipo de al lado. Así que entiendo que los laboratorios que en el fondo son unos negocios y se han gastado sumas ingentes que no siempre tienen los resultados buscados, pues chica, es lógico que quieran recuperar beneficios.
      La investigación y la sanidad deberían estar mucho más subvencionadas de los que están, es una verguenza. Para mí la verguenza gorda no es que un laboratorio quiera sacar beneficio, sino que el estado gire la cara a los investigadores y estos tengan que ir fuera o trajar de otra forma en plan mercenario.
      También es cierto que muchos científicos están en ello, aunque no les salga bien a la primera lo siguen intentando, mira a Patarrollo o ahora esta semana que han dicho que unos médicos catalanes trabajan en un farmaco contra el cancer, con metastasis y todo.

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