Cuando vi por primera vez internet

26 Nov

Soy consciente de que hoy en día la palabra internet es muy normal. Nuestros hijos, aún los de corta edad, saben manejarse mucho mejor que alguno de nosotros por todo este mundo. Es cierto que nos ha proporcionado unas herramientas y unas posibilidades que jamás hubiera podido imaginar cuando yo era niña, ni tan siquiera cuando fui adolescente.

Yo nunca he sido, ni soy, una forofa de la informática. Me viene grande en muchos aspectos. Esto es curioso porque precisamente yo fui una de esas personas privilegiadas que hubiera podido jugar con cierta ventaja.

Recuerdo cuando era muy niña, que mi padre tuvo que irse durante unas semanas por cuestiones de trabajo a Madrid. Ha sido la única vez que se ha separado de la familia. Esa separación fue debido a que en la empresa habían instalado computadores nuevos. Porque señores, en esa época no se les llamaba ordenadores, se les llamaba computadoras o computadores. Pues bien, el aparatejo en cuestión ocupaba todo el espacio de una habitación grande y el sistema de ventilación era la ostia. Mi padre fue uno de esos elegidos que fue a ese cursillo. Fue gente de toda España y los tuvieron recluidos y en plan intensivo. Recuerdo también que cuando volvió se trajo unas hojas impresas, de esas de impresora matricial, en las cuales había un montón de caracteres juntos y si las observabas a cierta distancia, se veía claramente en una la pantera rosa, en otra la Mona Lisa y en la tercera el Cristo de Dalí. No se muy bien si aún queda alguna de esas hojas ni donde acabaron, pero durante muchos años las tuve colgadas en mi habitación. Eso era una cosa que nadie tenía en esa época. Recuerdo que otras veces fueron los técnicos de Madrid los que se vinieron a la isla a impartir las clases. Entonces no veíamos mucho a mi padre, pero al menos le veíamos y dormía en casa. Así que durante mi infancia esas palabras que la mayoría de personas sólo relacionaban con las novelas de ciencia ficción, eran para mí algo habitual y algo que me privaba de la presencia de mi padre.

Seguí creciendo y esta vez los informáticos fueron mis primos. Recuerdo cuando me enseñaron un ordenador que funcionaba con cintas de casete y que se enchufaba en la tele. Porque entonces no había monitores, se usaba la tele. Recuerdo una vez que se trajeron un juego de futbol y eso sólo lo sabía, o dejaban, manejar ellos. Los demás mirábamos. Los gráficos ahora que lo pienso, eran malísimos por no decir pésimos, pero en esa época y para todos eso era el non plus ultra, el no va más. Todos, jóvenes y mayores mirábamos como esos monigotes bicolores se movían en plan robótico por la pantalla detrás de una pelota supuestamente circular con un marcado pixelado poco circular. Uno de estos dos primos acabó siendo informático y aún lo es. El otro se dedica a otra cosa… usando mucho ordenador, eso sí.

En la universidad siempre os he dicho que allí sólo teníamos máquina de escribir, y así es, aunque cuando yo estaba creo recordar que en tercero de carrera, se inauguró la carrera de informática. Algunos de mis amigos la estudiaron, era el novio de una de las chicas de la facu con la que salía y los amigos de este. De nuevo lo de oír conversaciones de ordenadores, programas, programación y bla, bla, bla, se volvió nuevamente en algo habitual en esa vida estudiantil caracterizada por los libros, las bibliotecas, los archivos y la máquina de escribir.

Acabé la carrera y me puse a salir con un chico, que mira por donde, era informático. Tenía una empresa que se dedicaban a reparar ordenadores y hacer no sé que cosas más relacionadas con todo esto. Así que mi contacto con estos aparatejos pasó a ser más directo. De hecho normalmente cuando le iba a buscar me lo encontraba rodeado de ordenatas destripados para su reparación. Había placas por aquí, placas por allí,  destornilladores, comprobadores de corriente, soldadores y algún que otro aparatito que no llegué a saber nunca muy bien para que servía. Una vez recuerdo que me dijo que si quería me podía enseñar como se arreglaba un ordenador. Pero lo único que me faltaba era que encima me enseñaran a repararlos, bastante tiempo ocupaban ya en mi vida. Así que allí acabó una posible carrera como técnica en informática.

En esa época y poco antes de que dejáramos de salir, debía ser allá por 1989 o 1990, un día me llevó al taller y me dijo que quería enseñarme una cosa. Me llevó delante de un ordenador y lo puso en marcha, tecleó algo y salió una pantalla que en ese momento no tenía nada. Pensé que los bips y los chips le habían secado la mollera como le sucedió al Quijote con los libros de caballería y le pregunté que tenía que mirar.

Mira, esto es internet, ahora sólo ves una pantalla sin datos porque aun no se ha dado el inicio aquí en España, pero dentro de un año o así se irá llenando y se podrá empezar a introducir cosas y se abrirán páginas, la gente colocará anuncios de sus empresas, se buscará información y se ofrecerán productos. Esta página en blanco que ves aquí ahora es el mañana y tú la has podido ver mucho antes que mucha gente.

En esos momentos no podía imaginar lo acertadas que fueron sus palabras y que esa pantallita vacía que vi se convertiría realmente en algo tan necesario y cotidiano en nuestros días. En esos momentos no le veía tanta cosa, así que no estuvimos mucho tiempo mirando la pantallita y luego nos fuimos a tomar algo.

Cuando ya había dejado de salir con él recuerdo el día en que por el telediario dieron la noticia de que España entraba en eso que él me había presentado como internet. Recuerdo también la televisión local que anunció la primera página de una empresa mallorquina. Recuerdo también que contaron al cabo de unos meses, como un chico mallorquín había puesto un negociete en la red donde vendía los bordados que la abuela hacía para distraerse, y como los japoneses se daban de ostias por comprarlos y en su casa se estaba forrando. Recuerdo como más adelante en mi trabajo nos dijeron que teníamos que saber manejar eso y como incluso mi jefe nos dijo un día que si teníamos un rato libre fuéramos metiéndonos en páginas para aprender a hacer búsquedas y saber usarlo con soltura.

También recuerdo más adelante, una vez en que un amigo mio se vino a casa para instalarme algo llamado chat. Fue cuando yo ya me había separado de mi ex. Ya verás, me dijo, de esta forma vas a conocer un montón de gente sin salir de casa y te sentirás mejor. Yo entonces estaba en una asociación literaria, y aún lo estoy, y me metí en unos chats donde estaban algunos de los integrantes de esta asociación a nivel nacional. Allí, hablando un rato con uno, un rato con otros, fue donde conocí a mi pareja. Pero eso es una historia que dejo para otro día. Porque hoy había venido aquí para contaros como fue la primera vez que vía y oí hablar de internet. Esa pantalla sosa y aburrida que ha cambiado nuestra vida y la del mundo entero.

El equipo usado por Tim Berners-Lee que fue el primer servidor web del mundo. Fuente: http://www.pizcos.net/2011/11/el-ordenador-donde-se-inicio-internet.html

Anuncios

2 comentarios to “Cuando vi por primera vez internet”

  1. Maribel 27 de noviembre de 2012 a 7:40 pm #

    Ay, me ha gustado mucho esta entrada.
    ¡Qué recuerdos!
    Cuando grabábamos en casettes… jeje
    Recuerdo que unos vecinos nos regalaron un ordenador (o computadora) en mi época de adolescencia, que armatoste… fue de los primeros que habían salido y les costó un pastón, cerca de los 3ooo euros (en aquella época medio millón de pesetas) y es que entonces eran carísimos.

    • Laura 27 de noviembre de 2012 a 9:09 pm #

      Carísimos y grandes, y lo que tardaban en arrancar que los enchufabas y te ibas a poner el café al fuego y encima eran en fofi verde sobre fondo negro. Hay que ver como han encojido hoy en día, que hasta los telefonos “de bolsillo” vienen con cámara de fotos y ordenata incorporado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Cocina sana con Ernest Subirana

Blog de cocina donde encontraréis recetas y recomendaciones para una vida saludable

Circus day

De azul a verde

El rincón de Mixka

Bimadre, pero eterna primeriza, trabajadora, estudiante de educación infantil. Formándome como asesora de lactancia. ¿Me acompañas?

Diario de Algo Especial

Día a día de las Genovevas

CUESTIÓN DE MADRES

El blog de las madres, para las madres. ¡La maternidad compartida!

Mi vida desde hoy

De azul a verde

Chetelocucinoafare!

Pappa per tutti

A sangre y hierro

"Hasta en una declaración de guerra deben observarse las reglas de urbanidad." Otto von Bismarck

Mi cocina para ti

De azul a verde

Decoesfera

De azul a verde

DecoraDecora

De azul a verde

x4duros.com

De azul a verde

webos fritos

Las recetas que siempre salen. Con las mejores fotografías.

Mis OvoMellizos

De azul a verde

Maternidad halal

De azul a verde

Mi mamá me mima

De azul a verde

Educando a cuatro

De azul a verde

Una terapeuta temprana

De azul a verde

B aprende en casa

De azul a verde

trestrillistigres +2

De azul a verde

Para mi peque con amor

De azul a verde

A %d blogueros les gusta esto: