Papis, no os enfadéis, sólo estoy desarrollando habilidades

30 Sep

Hoy hacía un día muy chungo, de eso que lluevo, no lluevo, que parece que ahora no, pero al cabo de cinco minutos parece que sí… cuando tenemos un día así, lo mejor es no arriesgarse con una salida larga, y puesto que este fin de semana mi Terremoto estaba con su papá y sólo teníamos al Tsunami, le hemos preguntado que quería hacer. El peque nos ha dicho que le apetecía jugar al pilla-pilla, así que hemos ido a un parquecito relativamente cercano y que es muy tranquilo y tiene espacio para correr y jugar al pilla-pilla.

Hemos tenido un buen ratito de parque, normalito como todos los que tienen cualquier pareja que va con su peque al parque. Luego hemos decidido ir a comer algo a un sitio que hay justo al lado y que no está muy caro y lo que te dan está bastante bien. Este sitio tiene una terracita detrás, muy acogedora pero abarrotada de fumadores, y una zona interior, no tan chula, en la que nos habíamos refugiado todos los que teníamos niños, concretamente de diez mesas seis estaban ocupadas por parejas con uno o varios peques, el más mayorcito debía tener unos cinco años por allí. En la mesa de al lado tenía una pareja jovencita, iban muy modernos ellos con sus piercings en la oreja, sus tatuajes y demás, pero me he fijado en ellos porque, pese a lo jóvenes y lo modernos que iban, tenían unos rostros que me recordaban a las fotos antiguas, esas albúminas que en formato carta de visita, que nuestros abuelos o bisabuelos se hacían a finales del diecinueve. Tenían una bebita de pocos meses, muy simpática. Cuando  sonreía con  su diminuta boquita de piñón se veían cuatro dientecitos victoriosos. Tenía pómulos marcados y mofletudos, piel blanquísima y naricita pequeñita y respingona.

Era la única bebita de toda la sala que no estaba sentada en trona, desconozco si por voluntad de los papis o es que habíamos acabado con todas las existencias de tronas del local. Así que la peque ha estado todo el tiempo sentadita a ratos sobre papá y a ratos sobre mamá. Aparte de durante un buen rato que se ha dedicado a dar chillidos la menuda se ha portado de fábula, toda una señorita. Luego me he dado cuenta de que papi y mami se pasaban mucho tiempo agachándose cogiendo un tapón con el que jugaba la bebita. Ella lo cogía, miraba, en ocasiones chupeteaba y luego lo tiraba al suelo, miraba, reía y lo pedía.

Que levante la mano el papá o la mamá que no ha pasado por eso, jaja. Pero en un momento que papá se había levantado por tropecienta vez ha ido a la peque y la ha reñido. No lo ha hecho severamente, pero durante unos minutitos la menuda se ha quedado un poco seria, desconcertada, como si no supiera a que venía ese enfado de papá ahora. Luego se le ha pasado y ha vuelto con sus ejercicios taponiles.

Los niños a esa edad aprenden a tener consciencia de su cuerpo, lo descubren, no sólo descubren sus manos, sino que también descubren que pueden coger cosas, las exploran con la boca, que además de ir sacando dientes con los que les gusta morder, es un órgano muy sensorial para ellos. También están desarrollando la vista, aprenden a fijarse en los objetos y seguirlos. Combina estas habilidades con una bebita cerca de un tapón y tendremos una exploración chupetil, una manipulación del tapón y finalmente la gran proeza de soltarlo y ver como cae. Evidentemente, eso tiene que repetirse, es casi tan diver como lo será más adelante tirarse de un tobogán, yujuuuu.  El problema es que esta diversión acaba jorobando y nunca mejor dicho, porque acabas con la espalda hecha un churro de tanto coger y coger y coger tapones.

Lo de los chillidos también tiene una fácil explicación, la peque también descubre su voz y eso les encanta. Comprobar que ese sonido lo hacen ellos y tiene varios tonos, es como una diva de la ópera ensayando escalas y arpegios.

Hace unos días Cintia de tres trilli tigres comentaba que sus peques habían entrado en la etapa de las rabietas y que no sabía a que se debían. Es cierto que hay algunos peques que pueden tener una rabieta por motivos que a primera vista desconocemos. Cintia decía que cuando su peque le pedía la galleta y se la daba tenía pataleta y si se la quitaba teníamos otra y no entendía a que venia eso. Yo le comenté que cuando los peques tienen esa edad,  empiezan a desarrollar su personalidad y su autoestima, quieren empezar a experimentar y no que mamá les de las cosas hechas, pero por otro lado su lenguaje no está muchas veces perfeccionado del todo y no saben expresarse o no les acabamos de entender, bien porque desean algo y con los nervios no controlan, bien porque aún les falta madurar un poco, bien porque nosotros estamos con otra cosa y no les prestamos la atención necesaria y no lo entendemos.  Le comentaba como eso les puede crear pequeñas frustraciones que van reteniendo y que luego un día salen por cualquier tontería que no tiene nada que ver con lo anterior y los papis flipamos en colorines.

También le comenté que lo de las galletas era muy habitual, ellos nos la piden porque no llegan, pero lo que ellos quieren es cogerla ellos, no que se las demos. Por eso en ocasiones cuando se la das tenemos una pataleta montada y tú piensas, bueno, no la querrá y la escondes. Ellos piensan: ¡Jo!, mamá no sólo no me la deja coger sino que además luego me la quita. Así que segunda pataleta y esta vez más gorda. Consecuencia, mamá que no entiende nada y no sabe que hacer si dársela o no.

La solución cuando estamos en esta etapa de exploración-autoafirmación podría ser coger el bote o la bolsa, abrirlo a su altura y que ellos cojan la galleta, o bien tener siempre las galletas en un mueble a su altura y que ellos se sirvan. En este caso os recomiendo poner unas dosis pequeñas que no es cuestión de tener un cólico de galletas, o también lo que hace Cintia, que es lo que yo suelo hacer, dejarla en el borde de la mesa y cuando te pidan por ella, les dices que está allí para que la cojan, o discretamente el peque pasa por allí como si nada y la galleta desaparece tras su paso.

Como veis, hay muchos casos en la evolución de nuestros niños en que las reacciones que tienen los niños y que a nosotros nos pueden parecer extrañas, en el fondo están bastante justificadas. No estoy diciendo que no pueda haber niños “cabroncetes” pero la mayoría de esas acciones que a los padres nos disgusta, desquicia o supera son debidas a su evolución.

Sé que no siempre podremos saber cada cosa porque la hacen, pero el estar bien informados, pedir a otros papis muy experimentados, al pediatra si os ha tocado uno majo y enrollado que os pueda dar una orientación, o ir leyendo las evoluciones de los peques en cada momento y saber porque lo hace, nos puede ayudar a que al menos nos lo tomemos con otra filosofía. No es que el infante quiera jodernos, es que están creciendo.

Mi consejo es que si en ocasiones veis algo que no os cuadra, entonces investigad, pedid y planteadlo a los servicios médicos si fuera necesario, porque también sólo así podemos detectar si nuestros nenes pueden tener algún problema e intervenir a tiempo. Y lo que siempre he dicho, prefiero ser una madre preocupada y pesada que no pasota y luego lamentarlo. Así que desde aquí reivindico el derecho a ser padres preocupados por la evolución de nuestros peques. Que conste que digo preocupados, no hipocondriacos.

Besos a todas las mamis y papis y mucha paciencia, mucha paciencia.

Anuncios

4 comentarios to “Papis, no os enfadéis, sólo estoy desarrollando habilidades”

  1. trestrillistigres 1 de octubre de 2012 a 7:39 am #

    Que graciosa la bebita, cuando leo o veo una yo quiero!! jajaja.
    Lo de dejar las galletas a su alcance,lo pobré y fué un desastre mayor. terminó como te puedes imaginar todo el paquete desparramado por el suelo y fué el entretenimiento de la tarde: pisar y esparcir galletas por la casa, y terminaron todas en la basura….Muchas ocurrencias de los peques sonsoportables pero otras las llevo fatal, como cuando les da por ponerse a golpear los gristales con cualquier objeto contundente mientras rien, o meten las dos manos en el plato de paella recién servida en la mesa mientras voy a por pan o agua o lo que sea (bajo la mirada impasiva de su padre, que sorprendentemente está sentado con ellos para vigilarlos, pero como si no estuviera…), en fin que cada día me arman alguna y muchas veces (como la de las galletas) me hago la loca, si ya está armada les dejo que se explayen, asi no se les ocurre otra malévola idea mientras están entretenidos con la primera. Y si están en camino de armarla intento evitarlo.

    • Laura 1 de octubre de 2012 a 9:12 pm #

      Pero chiquilla, si tú ya tienes una nena. Es que eres insaciable.
      Si te fijas, pongo la recomendación de poner sólo una ración, porque sino ocurre lo que te pasa.
      Yo Cintia, es que a los peques intentaría ponerlos en orden, porque sino se acostumbrarán a ello y puede ser un desmadre muy gordo dentro de unos años. Ya se que ahora ellos juegan con una gran ventaja que es su número, son tres y eso es más dificil y agotador de controlar y claro yo sería la primera que con tal de tener un poco de tranquilidad les toleraria muchas cosas. Pero creeme, creo que empieza a ser necesario con la edad que tienen de que ellos se den cuenta que no son los que llevan la sartén por el mango, sino que sois vosotros. Si lo dejas para más adelante serán aún más difíciles de controlar y estarán acostumbrados a ir a su aire y te costará muchísimo más que ahora. El hacerlo puede ser unas semanas muy jodidas pero vale la pena pasarlas aunque te protesten e intenten salirse con la suya. Además piensa que tarde o temprano, algún día tendran que ir a un colegio y entonces allí les van a poner toda una serie de normas y conviene que ellos esten acostumbrados a tener algunas o lo pueden pasar muy mal.
      Lo de los maridos en ocasiones también ocurre, o no se fijan o como están menos los niños se lo toman a juego, o también puede que el papi los quiera tener contentos. Hay de todos los colores, pero también los hay que se arremangan y se lo curran bien, aunque suelen ser más los primeros que estos últimos, que le vamos ha hacer, es cuestión de educar a nuestros pequeños para que al menos en el futuro no tengamos quejas de esto si alguna vez nos hacen abuelas.

  2. unaterapeutatemprana 3 de octubre de 2012 a 10:22 am #

    Qué buena entrada. Comparto todo. Sólo añadiría, que si lo que nos dice el pediatra no nos convence, sigamos buscando otras opiniones, porque nosotras nos hemos llevado cada sorpresita con los médicos…Cada día me gusta más tu blog.
    Un abrazo.

    • Laura 3 de octubre de 2012 a 11:30 pm #

      Totalmente conforme, por eso pongo lo del derecho de preocuparse y ser pesados.
      Pues si te gusta puedes quedarte, te haremos sitio. Esta semana tengo un poco chungo lo de las publicaciones con la hospitalización de mi padre, pero espero que esto sea cortito y prometo seguir haciendo cosas que os pueda gustar y ayudar. Un beso encanto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Cocina sana con Ernest Subirana

Blog de cocina donde encontraréis recetas y recomendaciones para una vida saludable

Circus day

De azul a verde

El rincón de Mixka

Bimadre, pero eterna primeriza, trabajadora, estudiante de educación infantil. Formándome como asesora de lactancia. ¿Me acompañas?

Diario de Algo Especial

Día a día de las Genovevas

CUESTIÓN DE MADRES

El blog de las madres, para las madres. ¡La maternidad compartida!

Mi vida desde hoy

De azul a verde

Chetelocucinoafare!

Pappa per tutti

A sangre y hierro

"Hasta en una declaración de guerra deben observarse las reglas de urbanidad." Otto von Bismarck

Mi cocina para ti

De azul a verde

Decoesfera

De azul a verde

DecoraDecora

De azul a verde

x4duros.com

De azul a verde

webos fritos

Las recetas que siempre salen. Con las mejores fotografías.

Mis OvoMellizos

De azul a verde

Maternidad halal

De azul a verde

Mi mamá me mima

De azul a verde

Educando a cuatro

De azul a verde

Una terapeuta temprana

De azul a verde

B aprende en casa

De azul a verde

trestrillistigres +2

De azul a verde

Para mi peque con amor

De azul a verde

A %d blogueros les gusta esto: